El primer ministro israelí destacó la destrucción del 70% de la producción de acero iraní y confirmó que las operaciones terrestres en Líbano buscan asegurar el norte de su país.
La ofensiva militar iniciada a finales de febrero, que ya suma más de 2.000 víctimas fatales en suelo iraní, persistirá bajo la misma estrategia operativa. Así lo confirmó este viernes el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, quien ratificó que las acciones contra Irán se mantendrán en estrecha coordinación con Estados Unidos.
Tras recorrer las instalaciones del cuartel general de las Fuerzas Armadas israelíes en la ciudad de Tel Aviv, el jefe de Gobierno enfatizó que estas maniobras cuentan con el respaldo del mandatario estadounidense, Donald Trump. La información fue dada a conocer a través de un registro audiovisual emitido por su propio despacho oficial.
En dicha instancia, Netanyahu fue enfático respecto a la alianza militar entre ambas naciones: "Entre las Fuerzas de Defensa de Israel y el Ejército de Estados Unidos, seguiremos atacando a Irán. Este régimen está más débil que nunca; Israel está más fuerte que nunca". Asimismo, el líder israelí sostuvo que, "junto a sus amigos, Israel seguirá atacando al régimen terrorista de Irán".
El primer ministro detalló que las acciones bélicas se han centrado en "eliminando comandantes, bombardeando puentes y atacando infraestructuras". Dentro de los resultados operativos, destacó un golpe estratégico a la industria pesada: "Hemos destruido el 70% de la capacidad de producción de acero de Irán". Según su análisis, "Se trata de un logro tremendo que priva a la Guardia Revolucionaria tanto de recursos financieros como de la capacidad de producir numerosas armas".
En paralelo, Netanyahu subrayó que las hostilidades contra el partido-milicia Hezbolá no han cesado en territorio libanés. En esa zona, las tropas terrestres de Israel mantienen su avance con el objetivo de "ampliar la zona de seguridad y para proteger a las comunidades del norte" del Estado hebreo.
El balance humano y material entregado por las autoridades de Irán arroja cifras críticas: 2.076 fallecidos hasta el momento, de los cuales 216 corresponden a menores de edad. Por su parte, la Media Luna Roja iraní reportó que los bombardeos han afectado a más de 100.000 inmuebles civiles, concentrándose cerca de 40.000 de estos daños en la capital, Teherán. El reporte de las últimas cuatro semanas de ataques también contabiliza impactos en unas 600 escuelas y casi 300 recintos de salud.
PURANOTICIA