El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha alertado de que los casos sospechosos de ébola en República Democrática del Congo (RDC) ya superan los 900, mientras que los contagios confirmados rebasan el centenar.
Según informó el Ministerio de Sanidad congoleño en una publicación en redes sociales, “la epidemia de ébola” suma hasta el 23 de mayo un total de 101 casos confirmados y 904 sospechosos repartidos en once zonas sanitarias. Además, las autoridades han contabilizado 119 muertes sospechosas vinculadas a la enfermedad y diez fallecimientos confirmados.
No obstante, las cifras de mortalidad son significativamente inferiores a las difundidas por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de África (CDC de África), organismo sanitario de la Unión Africana, que sitúa en 204 las muertes sospechosas de ébola entre RDC y Uganda, aunque el impacto del brote en el país vecino ha sido mucho menor.
Tedros Adhanom Ghebreyesus advirtió además de que la población del noreste de República Democrática del Congo afronta simultáneamente el avance del ébola, “un conflicto persistente” y “una amplia gama de enfermedades”.
“En la provincia de Ituri, epicentro del brote, casi cinco millones de personas viven en medio de un conflicto persistente. Actualmente, una de cada cuatro personas necesita asistencia humanitaria y una de cada cinco se encuentra desplazada internamente”, alertó el director de la OMS.
En este contexto, señaló que “la violencia está obligando a la población a huir, incluidos trabajadores sanitarios y humanitarios”, una situación que “dificulta gravemente los esfuerzos para ampliar el rastreo de contactos del ébola e identificar las infecciones con la suficiente antelación para brindar atención de apoyo”. “La inseguridad y el miedo persistentes también alimentan la desconfianza en las comunidades”, añadió.
Pese a ello, subrayó que “la OMS y sus socios humanitarios en materia de salud mantienen presencia en toda la provincia de Ituri, incluso en algunas de las zonas más inaccesibles e inseguras”, antes de insistir en que la población local “se enfrenta no solo a la amenaza del ébola, sino también a una amplia gama de enfermedades”.
Ante este escenario, Tedros defendió la necesidad de “brindar un paquete integral de servicios de salud”, una medida que consideró “esencial, no solo para atender las necesidades urgentes de salud, sino también para generar la confianza fundamental para una respuesta eficaz al ébola”.
El brote, que mantiene en alerta a las autoridades sanitarias africanas e internacionales, está provocado por la poco frecuente cepa Bundibugyo del virus del ébola, para la que todavía no existen vacunas ni tratamientos con anticuerpos aprobados. Según las primeras investigaciones, el virus habría circulado durante meses sin ser detectado en la provincia de Ituri antes de que las autoridades asumieran la magnitud de la emergencia.
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