El candidato exigió anular los comicios ante el Jurado Nacional de Elecciones, denunció sin pruebas un fraude y advirtió movilizaciones si no se accede a su demanda, en una contienda liderada por Keiko Fujimori.
Bajo la premisa de un supuesto fraude, un ultimátum de 24 horas fue lanzado a las autoridades para anular y repetir los recientes comicios en Perú. La exigencia provino del abanderado presidencial y líder de la colectividad derechista Renovación Popular, Rafael López Aliaga, quien actualmente ocupa el segundo lugar en los escrutinios en curso. Durante las últimas horas, el político protagonizó un plantón en las inmediaciones del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) en la ciudad de Lima.
Frente a decenas de manifestantes congregados en el lugar, el aspirante a la presidencia fue enfático: "Señores del JNE, les damos un plazo: tienen 24 horas para declarar la nulidad de esta porquería". En esa misma línea, advirtió sobre las acciones a seguir si no se cumplen sus demandas. "Si a las 20 horas (hora local) de este miércoles, esta buena porquería no se declara nula, les convoco nuevamente a todos, a nivel nacional", manifestó López Aliaga, deslizando además la posibilidad de recurrir a una "insurgencia civil, que está prevista en la Constitución".
Las exigencias del exedil limeño también apuntaron hacia el jefe de la Policía y el fiscal general de Perú, a quienes instó a que "tomen preso de inmediato" a Piero Corvetto, actual presidente de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE). Según el candidato, el funcionario es "parte de un engranaje, de una estrategia" diseñada para concretar las irregularidades. "Hay una mafia que ha planificado esto, hace meses", argumentó, cuestionando duramente las demoras en la distribución del material de votación y apuntando contra Corvetto por "violar la ley como le ha dado la gana".
Elevando el tono de sus críticas, el líder de Renovación Popular comparó la situación con el régimen chavista: "Ni en Venezuela, en la dictadura de (Nicolás) Maduro, se ha visto esta porquería". Asimismo, envió un mensaje directo al Ministerio Público: "Fiscal, cumpla con su deber y no sea cómplice de esta patraña". Para cerrar su intervención sobre este punto, recalcó que "se sabe quiénes son los traidores a Perú y quiénes tienen el coraje y lo que hay que tener para sacar este país adelante".
El exalcalde de Lima expuso su teoría sobre los motivos detrás de estas presuntas anomalías, asegurando que "la mafia quiere inflar" a un postulante secundario "para ponerlo (en segunda vuelta) junto a la señora de siempre". Con esta última frase hizo alusión directa a Keiko Fujimori, lideresa de Fuerza Popular e hija del exmandatario Alberto Fujimori. Cabe recordar que la candidata compite por cuarta vez por la presidencia, tras alcanzar el balotaje en los procesos de 2016 y 2021, instancias donde perdió por un estrecho margen y posteriormente se erigió como víctima de fraude.
De acuerdo a lo planteado por López Aliaga, esta supuesta maquinación oculta tiene como objetivo enfrentar a Fujimori contra un contendor de menor peso, "al que va a ganar". Paralelamente, fustigó a la timonel de Fuerza Popular por no pronunciarse ante la crisis. "La señora debería estar aquí, estar dando la cara y no ocultarse", aseveró. Además, dejó en claro que su sector "no lo aceptará" incluso si el conteo final los ratifica en la segunda posición. "De esta manera, no", sentenció.
Sin presentar evidencias concretas, el político derechista denunció que su facción padeció el "robo" de 1.600.000 sufragios, haciendo un llamado a sus simpatizantes a "estar alerta". Sus advertencias fueron categóricas: "Nos declaramos en estado de emergencia a partir de este minuto. Si el fraude se consuma, convoco una marcha con tiempo, una marcha multitudinaria, de todo Perú. Vamos convocar a todo Perú, apenas tengamos resultados oficiales, para declarar la insurgencia civil".
"Basta ya de gente a media agua", exclamó ante la multitud, afirmando luego que "la única forma de frenar la voluntad popular es vía fraude". Sus dardos también alcanzaron a los delegados de la Unión Europea (UE), a quienes exigió retirarse del territorio peruano acusándolos de pasividad. "Hay que ser ciego y cómplice para no darse cuenta de que el proceso electoral. Señores de la UE, lárguense", demandó, desatando las aclamaciones y vítores de los presentes.
En medio de su alocución, expresó su pesar porque "la fiesta (de la democracia) se ha convertido en un drama feroz, para llevar este intento". Sin embargo, se mostró desafiante: "No lo van a lograr. Tendrán que matarme para lograrlo". El tono beligerante continuó al advertir que "si quieren incendiar la pradera, la vamos a incendiar. Mancos no somos". Reiteró que su conglomerado "va a pedir nuevas elecciones", exigiendo que sean "sin Corvetto", sin importar que los cómputos finales "favorezcan" a su formación.
"La democracia tiene como eje fundamental el voto popular, es la esencia de la democracia. Ese valor, ese derecho, ha sido violado delante de todos nosotros, de todo Perú", enfatizó el candidato. En su visión, los resultados están siendo manipulados artificialmente: "Lo que no pueden ganar en la cancha, lo ganan en la mesa, con trampa". Pese a todo, sostuvo firmemente que su agrupación "está claramente por encima" de la tienda política liderada por Fujimori.
"Quedamos en alerta permanente. Perú va a sepultar a estos traidores y a estos grupos de poder. Si es necesario entregar la vida, lo haremos, pero esto no queda así", concluyó. Estas declaraciones se producen luego de que el martes la misión de observación electoral de la Organización de Estados Americanos (OEA) emitiera su balance. La entidad internacional indicó que, aunque las votaciones se llevaron a cabo de forma "pacífica" y "ordenada", se registraron fallos técnicos y logísticos, sumados a "demoras considerables". Según el organismo, estos contratiempos han nutrido las "narrativas de fraude difundidas en algunos sectores políticos" desde la etapa previa a la campaña.
Cuando resta escrutar un margen inferior al 10% de las mesas, Keiko Fujimori se afianza en el primer lugar de esta ronda inicial de las elecciones generales peruanas, concentrando un 16,91% de las papeletas. Detrás de ella se ubica el representante de Renovación Popular, López Aliaga, quien anota un 11,99%. Muy de cerca le sigue Roberto Sánchez, carta de Juntos por el Perú, con un 11,88%, mientras que Jorge Nieto, del Partido del Buen Gobierno, registra un 11,15%.
A medida que progresa el escrutinio, la candidatura del dirigente izquierdista y heredero político de Pedro Castillo, Roberto Sánchez, ha experimentado un alza sostenida en su porcentaje de votos. Este avance le ha permitido superar a Nieto y poner en serio riesgo la clasificación de López Aliaga a la decisiva segunda vuelta, la cual se disputará en el mes de junio.
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