Eyal Zamir confirmó que las tropas mantendrán sus operaciones contra Hezbolá en el sur libanés. El Ministerio de Sanidad reporta más de 2.500 muertos en casi dos meses.
Las operaciones militares y los ataques dirigidos formalmente contra el partido-milicia chií Hezbolá se mantienen activos en el sur de Líbano, zona donde Eyal Zamir, jefe del Estado Mayor del Ejército israelí, fue categórico al señalar que "no hay alto el fuego".
Al dirigirse a sus tropas, la máxima autoridad militar les reiteró que cuentan con total "libertad de acción". Asimismo, enfatizó que el repliegue desde el territorio libanés no ocurrirá "hasta que se garantice la seguridad a largo plazo de las comunidades del norte" de Israel.
Estas declaraciones se produjeron mientras Zamir visitaba a los contingentes apostados en la localidad libanesa de Taibé, donde señaló que "en el frente de batalla no hay alto el fuego; sigan luchando para eliminar las amenazas directas e indirectas de las comunidades del norte, desmantelar la infraestructura terrorista y localizar y abatir terroristas".
Fue precisamente desde ese punto geográfico donde el líder castrense volvió a recalcar que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) mantendrán sus posiciones y no abandonarán la zona "hasta que se garantice la seguridad a largo plazo de las comunidades del norte" de su país.
Para delimitar el área de operaciones en suelo extranjero, el Ejército israelí utiliza la denominada 'línea amarilla', un concepto táctico idéntico al aplicado en la Franja de Gaza. Sobre este límite, Zamir aseveró que "la misión que nos ha encomendado el alto mando político es posicionarnos a lo largo de la línea para impedir el fuego directo contra las comunidades. Lo hemos logrado; esta es la línea en la que nos encontramos. Es posible que tengamos que permanecer en ella".
En la misma línea, el jefe del Estado Mayor garantizó que "cualquier amenaza, en cualquier lugar" que ponga en riesgo a las poblaciones del norte o a las "fuerzas" de Israel, "incluso más allá de la línea amarilla y al norte del río Litani, será eliminada". Frente a los soldados desplegados, lanzó una clara exhortación: "Su misión y deber es actuar con libertad de acción y eliminar cualquier amenaza".
Respecto a los movimientos tácticos actuales, Zamir puntualizó que, "en esta etapa", las FDI no se encuentran "avanzando más allá de la línea". No obstante, advirtió que seguirán "actuando y eliminando amenazas sin restricciones". Para no dejar dudas sobre la intensidad de la ofensiva, insistió: "Las fuerzas sobre el terreno continúan operando, y no hay restricciones para destruir infraestructura y abatir terroristas".
El impacto de las incursiones del Ejército israelí ha dejado un saldo devastador durante estos casi dos meses de conflicto. Según los últimos datos oficiales entregados por el Ministerio de Sanidad libanés, los ataques han provocado que 2.576 personas han muerto y 7.962 han resultado heridas.
PURANOTICIA