El gobierno iraní confirmó la apertura total de la estratégica ruta marítima bajo condiciones coordinadas, en paralelo a un mensaje de alta tensión: advierte que cualquier “acto imprudente” de sus adversarios desencadenará represalias inmediatas.
Durante la vigencia de la tregua acordada con Estados Unidos, el tránsito comercial marítimo por el estrecho de Ormuz funcionará de manera íntegra. Así lo dio a conocer este viernes Abbas Araqchi, ministro de Exteriores de Irán, al comunicar que la cúpula de la República Islámica resolvió abrir "completamente" esta estratégica vía de navegación.
A través de sus redes sociales, el jefe de la diplomacia iraní detalló la medida: "En línea con el alto el fuego en el Líbano, se declara totalmente abierto el paso de todos los buques mercantes por el estrecho de Ormuz durante el resto del periodo de alto el fuego". Además, el secretario de Estado precisó que las embarcaciones deberán transitar por la trayectoria "coordinada y ya anunciada" en conjunto con la Organización Portuaria y Marítima iraní.
En paralelo al cese de hostilidades pactado con Washington —que se extiende hasta el 21 de abril—, la Guardia Revolucionaria Iraní lanzó este mismo viernes una dura advertencia. La facción militar aseguró estar lista para "apretar el gatillo" frente a eventuales ofensivas de Israel o Estados Unidos contra sus aliados o Teherán, anticipando una reacción "poderosa, destructiva y sin remordimientos".
Mediante una declaración oficial, el brazo ideológico de las Fuerzas Armadas de Irán enfatizó que el alto nivel de preparación y el trabajo conjunto de sus tropas impidieron que sus adversarios concretaran sus metas bélicas. Asimismo, la institución subrayó que esta cohesión interna envía una señal inequívoca a las potencias enemigas, advirtiendo que todo "acto imprudente" tendrá como consecuencia directa una serie de "ataques fatales".
La jornada de este viernes coincidió además con la celebración del Día de la Armada, un festivo nacional que la Guardia Revolucionaria aprovechó para elogiar su labor conjunta con las Fuerzas Armadas. Esta alianza fue catalogada por el organismo como "la unidad y la fuerza de los iraníes frente a sus enemigos", en el marco de un escenario bélico que definieron como "los fallidos actos de agresión perpetrados por Estados Unidos y el régimen de Israel".
Haciendo alarde de su posición, el escuadrón militar calificó las ofensivas norteamericanas —específicamente la operación ejecutada por Washington el pasado 28 de febrero— como un "intento del enemigo de establecer un cambio de régimen" en la región. En la misma línea, la entidad reivindicó la figura de Ali Jamenei, ex líder Supremo y "mártir" asesinado durante dicha incursión, destacando su rol fundamental en el diseño de la "arquitectura de la nueva defensa de la República Islámica".
Como parte de su balance, la Guardia Revolucionaria examinó también el fortalecimiento de sus sistemas de defensa antiaérea, diseñados para rastrear e interceptar tanto proyectiles como aviones de combate de origen israelí y estadounidense. A esto sumaron la ejecución de maniobras exitosas utilizando drones y la consolidación de un cinturón de seguridad que tildaron de "impenetrable".
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