Teherán afirma haber atacado bases de EE.UU. y causado víctimas, cifras no confirmadas por Washington.
La escalada militar en Medio Oriente sumó un nuevo capítulo luego de que Irán anunciara el lanzamiento de más de 1.200 proyectiles contra territorio israelí y posiciones militares estadounidenses en la región, en respuesta a los bombardeos ejecutados por Israel y Estados Unidos.
La Guardia Revolucionaria indicó que los ataques alcanzaron bases norteamericanas en Bahréin, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí, asegurando que provocaron cerca de 200 víctimas entre muertos y heridos, cifras que no han sido confirmadas por Washington.
Desde Israel, fuentes militares estimaron que alrededor de 200 proyectiles tuvieron como objetivo su territorio, mientras el servicio de emergencias reportó al menos 89 personas con heridas leves, en su mayoría mientras buscaban refugio durante las alarmas.
La ofensiva previa israelí, denominada operación “León Rugiente”, fue descrita como el mayor despliegue aéreo en la historia del país, con unos 200 aviones de combate que atacaron sistemas de defensa y lanzamisiles en más de 500 objetivos en Irán.
Según el Ejército israelí, los bombardeos permitieron expandir la superioridad aérea y degradar severamente las capacidades ofensivas iraníes, mientras Teherán denunció víctimas civiles, incluyendo decenas de niñas fallecidas en una escuela del sur del país.
El intercambio de ataques eleva la tensión regional y abre interrogantes sobre una posible escalada mayor que involucre a más potencias, en un conflicto que ya impacta la estabilidad global y la seguridad internacional.
PURANOTICIA