Teherán rechazó detener el enriquecimiento de uranio, pese a la exigencia de Washington e Israel, justo antes de iniciar negociaciones clave. Mientras Irán defiende su programa, Donald Trump presiona por desmantelar sus instalaciones a cambio de levantar sanciones.
A pesar de ser un requerimiento central por parte de Israel y Estados Unidos para sellar un pacto definitivo que termine con el conflicto bélico, la paralización del enriquecimiento de uranio fue descartada este jueves por Teherán. Así lo confirmó Mohamad Eslami, quien lidera la Organización de la Energía Atómica de Irán (OEAI).
Durante un acto conmemorativo por el fallecimiento del líder supremo Alí Jamenei —quien perdió la vida hace 40 días producto de una ofensiva ejecutada por fuerzas israelíes y estadounidenses—, la autoridad dialogó con la agencia de noticias ISNA. En dicha instancia, Eslami sentenció: "Las pretensiones y exigencias de los enemigos para limitar el programa de enriquecimiento de Irán son meros deseos que se irán a la tumba".
En esa misma línea, el funcionario enfatizó que "ninguna ley ni persona" cuenta con la capacidad de frenar a la nación islámica. "Todas las conspiraciones y acciones de los enemigos, incluida esta brutal guerra, no han dado resultado. Ahora que pretenden llegar a una solución mediante negociaciones, lo hacen únicamente para su propio beneficio y el de los sionistas", argumentó.
Para este viernes está programado el inicio de las conversaciones entre los representantes de Washington y Teherán en Islamabad, la capital de Pakistán. El objetivo de la cita es progresar hacia un tratado permanente, luego de que ambos bandos acordaran un cese al fuego que contempla, además, volver a habilitar el estrecho de Ormuz. Dicha ruta marítima permanecía bloqueada desde que comenzó la ofensiva el pasado 28 de febrero.
Las posturas de ambas naciones presentan diferencias sustanciales. Por un lado, el documento de diez cláusulas planteado por Irán exige que la Casa Blanca valide su enriquecimiento de uranio. En contraste, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, impulsa una 'hoja de ruta' compuesta por 15 puntos que solicita desarmar las plantas nucleares iraníes y transferir el material radiactivo al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
Justamente durante la jornada previa, el mandatario estadounidense indicó que buscará coordinar con Teherán la recuperación de 400 kilogramos de uranio enriquecido. Según el inquilino de la Casa Blanca, estos kilos de material presuntamente se encuentran "enterrados" dentro de instalaciones nucleares, y su entrega se daría a cambio del levantamiento de sanciones.
A principios de marzo, la situación ya había sido abordada por Rafael Grossi, director general del OIEA. El representante del organismo advirtió que es preocupante que el régimen iraní no conceda un "pleno acceso" a los inspectores de la agencia para verificar sus recintos atómicos, aunque aclaró que "no hay pruebas de que Irán esté fabricando una bomba nuclear".
Cabe destacar que el ataque sorpresa iniciado el 28 de febrero ha provocado la muerte de más de 3.000 personas. Estos balances fueron facilitados por las autoridades de Irán justo un día después de que comenzara a regir la tregua temporal de dos semanas, la cual fue lograda gracias a la mediación de Pakistán.
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