La Guardia Revolucionaria acusó que los ataques de Washington amenazan la seguridad de la ruta petrolera clave y advirtió una "respuesta aplastante", en medio de una escalada militar que tiene al borde del colapso el alto el fuego en la región.
La Armada de la Guardia Revolucionaria de Irán aseguró este jueves que los bombardeos ejecutados por Estados Unidos durante los últimos días están afectando de manera significativa el proceso de reapertura gradual del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el comercio mundial de petróleo.
A través de un comunicado, la fuerza iraní sostuvo que las acciones militares de Washington amenazan tanto la seguridad de la zona como los intereses de los países que utilizan el estrecho.
"La temeridad del Ejército terrorista estadounidense y su injerencia en la designación de la ruta de tráfico no solo provocarán una respuesta aplastante por nuestra parte, sino que también afectará gravemente el proceso de apertura gradual y pondrá en grave peligro los intereses de los países que se benefician del estrecho de Ormuz", afirmó.
Asimismo, la Guardia Revolucionaria reiteró su rechazo a la presencia extranjera en la zona y destacó el trabajo de sus fuerzas para restablecer el tránsito marítimo.
"Declaramos de nuevo que los extranjeros no tienen cabida en esta tierra ni en el estrecho de Ormuz", señaló, al tiempo que destacó la labor de sus efectivos en "la estabilización de la gestión" del sector y en "las labores para mantener la seguridad y abrirla gradualmente", según recogió la cadena estatal iraní IRIB.
En el mismo comunicado, la institución afirmó que durante las últimas dos semanas la capacidad de tránsito por el estrecho aumentó cerca de un 50% en comparación con el tráfico previo al conflicto. Además, indicó que también se incrementó el número de buques autorizados para navegar por la zona, siempre bajo estrictas medidas de seguridad y con autorización de la Armada de la Guardia Revolucionaria.
Estados Unidos ha ejecutado varias oleadas de bombardeos entre el martes y el jueves, argumentando que las operaciones responden a los ataques iraníes contra embarcaciones en el estrecho de Ormuz. Teherán, por su parte, sostiene que el tránsito por esa vía marítima debe coordinarse con sus fuerzas hasta que se alcance un acuerdo de paz definitivo que ponga fin al conflicto en Medio Oriente, desatado por la ofensiva israelí-estadounidense.
En respuesta a esos ataques, que han dejado al menos 14 muertos y cerca de 80 heridos en los últimos dos días, Irán lanzó misiles y drones contra intereses estadounidenses en distintos países de la región, en medio de acusaciones cruzadas por presuntas violaciones del memorando de entendimiento firmado en junio entre ambos países y de crecientes advertencias sobre un eventual colapso del alto el fuego acordado el 8 de abril, del que también forma parte Israel.
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