El primer ministro Jens-Frederik Nielsen expresó su escepticismo ante un eventual respaldo militar en medio de las tensiones con Estados Unidos y el rechazo interno a cualquier intento de anexión.
A raíz de las fricciones generadas por las intenciones de anexión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, cuestionó la protección que podría brindarles la OTAN. Específicamente, la autoridad planteó sus reparos frente a un eventual ataque proveniente de una nación que también integre dicha Alianza.
Durante una conversación sostenida con la cadena de televisión estadounidense NBC, el líder groenlandés evidenció su escepticismo respecto a un respaldo militar si la escalada de tensiones llega a un punto crítico. "No sé si la OTAN nos daría garantías de luchar por nosotros contra otro aliado", expresó Nielsen, aunque inmediatamente matizó la situación asegurando que "todos seguimos siendo aliados a pesar de esto".
Bajo esa misma línea, el jefe de gobierno enfatizó que los habitantes de la isla rechazan cualquier concesión, asegurando que la población "no va a ceder ante la actual Administración" estadounidense, y que no entregarán "ni partes del territorio ni el territorio entero". Tras sentenciar de forma categórica que el lugar "Es nuestro", Nielsen reconoció que la ciudadanía local "no se siente a salvo" producto de las intimidaciones emanadas desde Washington.
Al abordar las declaraciones del magnate neoyorquino, el primer ministro fue claro en su diagnóstico: "Sabemos que existe cierto deseo de poseer o controlar Groenlandia, y aunque ha descartado algunas opciones, como la invasión, nunca ha renunciado a ese deseo de poseer o controlar Groenlandia". Para complementar su postura frente a las ambiciones norteamericanas, agregó: "Así que no somos ingenuos. Sabemos que ese deseo sigue presente".
Consultado respecto a si el territorio podría enfrentar un destino similar al de Venezuela, la autoridad confesó con pesar que gran parte de sus compatriotas sienten que "pueden ser los siguientes". Sobre este mismo punto, el político profundizó su preocupación señalando: "Y sé que otros países también piensan igual, y es realmente lamentable".
Para ilustrar el nivel de alarma que se vivió en la zona, Nielsen relató episodios cotidianos afectados por la incertidumbre. "Cuando la situación era más crítica, la gente tenía miedo de dejar a sus hijos en la guardería", describió. Además, precisó el impacto social indicando que "Ese es solo un ejemplo. Quienes habían planeado fiestas o reuniones, simplemente las cancelaron".
Cabe destacar que, durante esta misma semana, el mandatario estadounidense volvió a centrar su atención en este territorio danés autónomo. En medio de sus constantes amagos de anexión, Trump aprovechó la instancia para advertir y "recordar" a la comunidad internacional que la isla es, según su perspectiva, un "enorme trozo de hielo mal gestionado".
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