Según expertos, este tipo de formación nubosa suele ser la más peligrosa, dado que al generar una nube de tormenta, los rayos y vientos que provoca pueden hacer que el fuego se extienda o que se generen nuevos focos de incendios.
Los incendios que afectan el suroeste de Francia y el centro de España ya han dejado más de 325.000 personas evacuadas.
Con un récord de hectáreas consumidas, las autoridades y bomberos siguen haciendo intensos esfuerzos por contener los focos que aún permanecen activos.
Mientras que en España los incendios que afectan principalmente a las provincias de Ávila y Madrid ya fueron contenidos, en las últimas horas surgió un nuevo foco en la región de Valencia.
En Francia, la emergencia sigue sin poder estabilizarse. Los bomberos trabajan actualmente para contener un incendio forestal en la región de Gironda, cerca de la ciudad de Burdeos.
Francia ha sido uno de los países más afectados, con 42.000 hectáreas consumidas en lo que constituye uno de los incendios más grandes registrados desde la Segunda Guerra Mundial.
Una de las escenas que han dejado los incendios en ese país es una enorme formación nubosa en el cielo.
Se trata de una pirocumulonimbo o una "nube de fuego".
Según la principal presentadora de meteorología de la BBC, Helen Willetts, este fenómeno es, en esencia, una tormenta originada por un incendio forestal de gran intensidad.
"Los incendios forestales se alimentan de un clima cálido y seco, mientras que los fuertes vientos aumentan el peligro al propagar las llamas con gran rapidez", dice.
"Sin embargo, los incendios forestales también pueden generar sus propios vientos y fenómenos meteorológicos", explica.
Willetts agrega que cuando un incendio de gran magnitud arde, libera enormes cantidades de calor. "Ese calor hace que el aire situado sobre el fuego ascienda rápidamente, arrastrando humo, cenizas y vapor de agua hacia las capas altas de la atmósfera".
A medida que el aire asciende, se enfría y el vapor de agua se condensa para formar una nube. Si el incendio es lo suficientemente intenso y la atmósfera es inestable, esa nube puede crecer hasta convertirse en un imponente pirocumulonimbo, el mismo tipo de nube asociado a las tormentas eléctricas, afirma.
Por ello, si las nubes pirocumulonimbo alcanzan un gran desarrollo, también pueden producir rayos, que a su vez pueden provocar nuevos incendios.
Los vientos dentro de estas nubes, al igual que ocurre en las tormentas, son más impredecibles y pueden propagarse en todas las direcciones. Además, en ocasiones pueden traer granizo y lluvia.
Los científicos describen estas nubes como tormentas generadas por incendios, ya que es el propio incendio el que aporta la energía necesaria para que la nube se forme y se desarrolle.
La NASA las denomina "el dragón de las nubes que escupe fuego".
De acuerdo con el organismo, este tipo de nubes, también llamadas cumulonimbus flammagenitus, son aquellas que se producen de forma "artificial" como resultado de una fuente natural de calor, como un incendio forestal o un volcán.
"El aire caliente que sale del fuego puede llevar vapor de agua a la atmósfera y generar nubes. Se puede crear cualquier tipo de nube convectiva", sostiene la agencia estadounidense.
Según expertos, este tipo de formación nubosa suele ser la más peligrosa, dado que al generar una nube de tormenta, los rayos y vientos que provoca pueden hacer que el fuego se extienda o que se generen nuevos focos de incendios.
"Se está formando una tormenta eléctrica en toda regla dentro de la columna de humo del incendio", explicó Rick McRae, profesor adjunto del grupo de investigación sobre incendios forestales de la Universidad de Nueva Gales del Sur (UNSW) a The Guardian. "Estos fenómenos alcanzan aproximadamente 10.000 kilómetros cúbicos de atmósfera, por lo que tienen un gran impacto".

Australia fue uno de los primeros países en experimentar la presencia de nubes pirocumulonimbo, a inicios de siglo.
También se vieron en los devastadores incendios de 2020 en California.
Esa nube fue calificada por la NASA como una de las mayores vistas en Estados Unidos: fue visible desde el espacio por los satélites de la agencia espacial estadounidense, pero también fue reportada por pasajeros de varios aviones que pasaban por la zona.
Quienes estudian estos fenómenos han dicho a medios franceses que estas formaciones nubosas parecen volverse cada vez más comunes.
Esta sería la primera vez que se observa este fenómeno en Francia.
"Es la primera vez que Francia ha tenido que considerar explícitamente el concepto de un pirocumulonimbo", dijo McRae.
Según el Servicio de Cambio Climático Copernicus de la UE, Europa es el continente que se calienta más rápidamente, con un ritmo más del doble de la media mundial desde la década de 1980.
Las condiciones más cálidas y secas están reduciendo la humedad de la vegetación, lo que genera un combustible que permite que los incendios forestales se inicien y se propaguen más rápidamente.
Sigue siendo necesaria una chispa —que suele proceder de la actividad humana, ya sea accidental o deliberada, o de un rayo—, pero el calor extremo, la vegetación seca y los fuertes vientos pueden hacer que los incendios ardan más rápido y resulten mucho más difíciles de controlar.
Los incendios forestales arrasaron este año en Europa una superficie superior a la media anual de las últimas dos décadas, según el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales.
La Agencia Europea de Medio Ambiente dijo que "el cambio climático ha aumentado el riesgo de incendios forestales en toda Europa", y se prevé que el mayor peligro se concentre en el sur del continente.
(Imágenes: BBC, Getty Images)
PURANOTICIA // BBC MUNDO