Dicho planteamiento se habría formulado durante los recientes diálogos en territorio paquistaní. Estas citas concluyeron sin un consenso que detuviera la ofensiva militar iniciada el 28 de febrero por tropas de Israel y Estados Unidos contra la nación asiática.
El Gobierno de Estados Unidos propuso a Irán una suspensión durante 20 años de sus trabajos de enriquecimiento de uranio de cara a lograr un acuerdo de paz, en un momento en el que las partes están sumidas en esfuerzos para mantener una segunda ronda de conversaciones tras los infructuosos contactos del sábado en la capital de Pakistán, Islamabad.
"Estados Unidos ha sugerido un mínimo de 20 años (para la suspensión de esos trabajos de enriquecimiento de uranio), con todo tipo de restricciones", explicaron fuentes conocedoras de la propuesta en declaraciones concedidas a Europa Press.
Dicha oferta se habría formulado durante los recientes diálogos en territorio paquistaní. Estas citas concluyeron sin un consenso que detuviera la ofensiva militar iniciada el 28 de febrero por tropas de Israel y Estados Unidos contra la nación asiática. Pese a ello, actualmente se gestiona una segunda cumbre que debería concretarse antes del 21 de abril, fecha en la que expira la tregua de dos semanas acordada hace seis días.
Desde Washington, un vocero de la Casa Blanca ratificó a Europa Press que la opción de sostener "conversaciones futuras" con el régimen iraní "está siendo discutida". No obstante, el representante gubernamental enfatizó que "por ahora no hay nada en agenda". Hasta el momento, Pakistán, que actúa como mediador en este proceso, no ha emitido declaraciones oficiales sobre la viabilidad de este nuevo acercamiento.
Durante la jornada de este martes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, deslizó que esta nueva etapa de reuniones "podría tener lugar en dos días", sugiriendo nuevamente a Pakistán como posible sede. Asimismo, en una entrevista concedida a 'The New York Post', el mandatario aprovechó de elogiar el desempeño de Asim Munir, jefe del Ejército paquistaní, considerándolo una pieza clave en los esfuerzos de mediación del país centroasiático.
Tras 21 horas de contactos infructuosos llevados a cabo el día anterior, las delegaciones de ambos países abandonaron Islamabad durante el domingo. Aunque no se logró firmar un acuerdo, el cierre de la jornada tampoco significó una ruptura definitiva de las relaciones diplomáticas.
Confirmando lo anterior, fuentes oficiales iraníes señalaron a la cadena de televisión paquistaní Geo TV que existe la posibilidad de retomar los contactos. Sin embargo, expresaron dudas sobre si Washington está realmente dispuesta a dar el paso.
Estos mismos voceros precisaron que, de pactarse una segunda ronda, Pakistán seguiría siendo el lugar preferido para que tenga lugar, algo que concuerda con la postura expresada por Trump. Esta preferencia responde al papel jugado por Islamabad para canalizar mensajes en pleno conflicto, además de su mediación para el posterior alto el fuego y sus siguientes conversaciones.
Los contactos para evaluar una posible segunda ronda tienen lugar en medio de las continuadas tensiones en torno al estrecho de Ormuz. Esta vía fue bloqueada parcialmente por Irán en respuesta a la citada ofensiva, lanzada por sorpresa en medio de un proceso diplomático entre Teherán y Washington precisamente para alcanzar un nuevo acuerdo nuclear. Cabe recordar que este acercamiento buscaba subsanar la salida unilateral de Trump en 2018, durante su primer mandato, del pacto firmado tres años antes.
La normalización de la navegación en esta estratégica vía, otra exigencia de Estados Unidos, se ha encontrado con peticiones desde Irán para que se garantice su soberanía en la zona. En paralelo, Teherán valora una propuesta para el cobro de 'peajes' por el paso, de cara a recabar fondos con los que financiar la reconstrucción en el país tras los graves daños causados por los ataques de las fuerzas de Israel y Estados Unidos.
Sin embargo, tras el fin de las conversaciones en Islamabad, el propio Trump anunció un bloqueo al estrecho y amenazó con incautar los buques que pasaran a través de la vía tras realizar pagos a Irán. Por su parte, la nación asiática ha recalcado que Ormuz está abierto para países no hostiles —excluyendo así a Estados Unidos e Israel—, siempre y cuando se coordinen con sus Fuerzas Armadas para navegar en la zona.
(Imagen archivo: Getty)
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