El mandatario estadounidense ratificó que la restricción naval seguirá vigente hasta cerrar completamente las negociaciones con Teherán, contradiciendo el anuncio del canciller Abbas Araqchi sobre la reapertura del paso durante el alto el fuego.
Hasta que no terminen las conversaciones bilaterales con Irán, el perímetro del estrecho de Ormuz seguirá bajo el bloqueo sin reservas impuesto por Estados Unidos. Así lo dio a conocer este viernes el presidente de dicho país, Donald Trump.
Si bien el mandatario norteamericano había festejado en un mensaje previo la decisión de Teherán de volver a habilitar la zona, posteriormente precisó su postura. El jefe de Estado aclaró que la restricción estadounidense en el área "continuará con plena vigencia y efecto" a la espera de que la "transacción con Irán" —término que utilizó para describir los diálogos— "concluya al 100%".
Sobre este mismo punto, la máxima autoridad de la Casa Blanca complementó que el desarrollo de este proceso tendría que avanzar "muy rápidamente", argumentando que la mayor parte de los puntos de conflicto que separan a ambas naciones "ya están negociados".
De esta manera, el líder estadounidense replicó de forma completa a la información comunicada durante la misma jornada por Abbas Araqchi. El ministro de Exteriores de Irán había declarado la reapertura total del paso marítimo, en lo que respecta a su nación, medida que se extendería mientras dure el alto el fuego pactado con Estados Unidos.
A través de sus redes sociales, el canciller iraní aseveró: "En línea con el alto el fuego en Líbano, se declara totalmente abierto el paso de todos los buques mercantes por el estrecho de Ormuz durante el resto del periodo de alto el fuego". En la misma publicación, el titular de Exteriores indicó que las embarcaciones deberán seguir la ruta "coordinada y ya anunciada" en conjunto con la Organización Portuaria y Marítima iraní.
El régimen de Teherán vinculaba el levantamiento de sus restricciones a la navegación en el estrecho a la declaración de un alto el fuego en Líbano. El objetivo de esta exigencia era lograr que Israel cesara sus ataques en el marco de la ofensiva que había desatado sobre las milicias chiíes de Hezbolá.
Para terminar de complicar la situación, el pasado fin de semana el presidente de Estados Unidos impuso un cierre perimetral que dejó la zona completamente bloqueada a la navegación. Esta acción de Washington se produjo al ver que Irán estaba abriendo el paso a barcos de países con los que había firmado acuerdos de peaje, y es exactamente este mismo bloqueo el que Donald Trump ha decidido mantener a pesar del anuncio iraní.
PURANOTICIA