Junto a condicionar el retiro de tropas al cumplimiento del cese al fuego, aseguró que el estrecho de Ormuz volverá a operar bajo estrictas medidas de seguridad.
A través de sus redes sociales, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una dura advertencia respecto al mantenimiento de sus fuerzas armadas en Medio Oriente.
El mandatario aseguró que "todo" el contingente y arsenal norteamericano requerido para la "persecución y destrucción letales" de un "enemigo considerablemente debilitado" se mantendrá "en sus posiciones".
Esta medida aplicará tanto en territorio iraní "como en sus alrededores", a la espera de que se respete "íntegramente" el "acuerdo real alcanzado".
Para profundizar en su postura, el jefe de Estado detalló en su publicación: "Todos los buques, aeronaves y personal militar estadounidenses, junto con municiones, armamento y cualquier otro elemento que resulte adecuado y necesario para la persecución y destrucción letales de un enemigo ya considerablemente debilitado, permanecerán en sus posiciones, tanto en Irán como en sus alrededores, hasta que se cumpla íntegramente el acuerdo real alcanzado".
Posteriormente, el inquilino de la Casa Blanca lanzó un ultimátum en caso de que el pacto se rompa. Aunque catalogó este escenario como "muy improbable", fue enfático en señalar que "si por cualquier motivo no fuera así", la respuesta militar será contundente. En ese contexto, aseveró que "comenzará el bombardeo a mayor escala", el cual describió como "mejor y con mucha más fuerza de lo que nadie haya visto jamás".
Siguiendo con su mensaje, el magnate republicano destacó que el "gran" Ejército de su país actualmente "se está reabasteciendo y descansando" en la antesala de "su próxima conquista". Asimismo, Trump fue categórico al garantizar que "no habrá armas nucleares" en Irán. También se refirió a la situación del estrecho de Ormuz —zona que había sido bloqueada por Teherán como represalia a la ofensiva lanzada por Washington e Israel contra el país asiático—, prometiendo que dicho paso marítimo "estará abierto y será seguro".
Las declaraciones del gobernante norteamericano se producen apenas un día después de que anunciara un alto el fuego de dos semanas con Teherán. Sobre este cese de hostilidades existe una discrepancia diplomática: mientras Israel y Washington sostienen que la medida no incluye al Líbano, la propia Administración paquistaní —que actuó como mediadora en las negociaciones— aseguró que sí.
En paralelo a este entendimiento alcanzado entre Estados Unidos e Irán, el régimen de Teherán comunicó que permitirá un tránsito "seguro" a través del estratégico estrecho de Ormuz. Sin embargo, esta apertura está condicionada a que previamente esté coordinado con las Fuerzas Armadas iraníes.
Por el momento, se desconoce la situación real del tránsito por el enclave que conecta los golfos Pérsico y de Omán. Frente a este escenario, la Guardia Revolucionaria Iraní ha instado a "todos los buques que tengan previsto transitar por el estrecho de Ormuz" a que sigan "rutas alternativas". Estas vías —que contemplan una de entrada y otra de salida esbozadas por su propia Armada— tienen como objetivo evitar posibles minas antibuque en la zona principal de este paso.
PURANOTICIA