La cita, que duró dos horas, tuvo como objetivo generar confianza y comunicación tras la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos hace casi dos semanas.
El director de la CIA, John Ratcliffe, y la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, se reunieron este jueves en Caracas "por orden del presidente Trump", informó una autoridad estadounidense.
La cita, que duró dos horas, tuvo como objetivo generar confianza y comunicación tras la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos hace casi dos semanas.
Ratcliffe y Rodríguez abordaron una posible colaboración económica y la premisa de que "Venezuela ya no puede ser un refugio seguro para los adversarios de Estados Unidos", reveló el viernes el funcionario estadounidense.
La reunión tuvo lugar el mismo día en que Rodríguez pronunció su primer discurso sobre el estado de la nación desde que asumió la presidencia interina.
En su alocución, Delcy Rodríguez anunció reformas en la industria petrolera para permitir una mayor inversión extranjera, lo que supone un cambio con respecto a las políticas de Maduro.
La presidenta encargada venezolana afirmó no tener miedo de enfrentarse a Estados Unidos "diplomáticamente a través del diálogo político" y remarcó que Venezuela debe defender su "dignidad y honor".
El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha declarado que las compañías petroleras estadounidenses invertirán en el país sudamericano y generarán ganancias que beneficiarán tanto al pueblo venezolano como a Estados Unidos.
Por su parte, un alto funcionario afirmó que Estados Unidos controlará "indefinidamente" las ventas de petróleo venezolano sancionado.
Trump pidió a las compañías petroleras que inviertan al menos US$100.000 millones en Venezuela, pero un ejecutivo declaró la semana pasada que el país actualmente no es "apto para la inversión".
Rodríguez, que fue vicepresidenta en el gobierno de Maduro, juró su cargo como presidenta encargada el 5 de enero, dos días después de que las fuerzas estadounidenses detuvieran al entonces líder y a su esposa, Cilia Flores, en una operación en Caracas.
Ambos se encuentran detenidos en Nueva York, donde se han declarado inocentes de narcotráfico y otros cargos.
El funcionario estadounidense describió como "histórica" la reunión entre Rodríguez y Ratcliffe y recalcó que este es el primer representante de nivel ministerial que viaja a Venezuela.
La reunión también coincidió con el encuentro entre Trump y la líder opositora María Corina Machado en Washington, quien le entregó al presidente estadounidense su medalla del Premio Nobel de la Paz.
En su discurso sobre el estado de la nación, Delcy Rodríguez aseguró a los venezolanos que para ella fue "muy difícil" presentar el mensaje anual de Maduro, y que ambos estaban trabajando en el discurso juntos hasta seis horas antes de su detención el 3 de enero.
Tras señalar que Estados Unidos es una potencia nuclear, la presidenta interina dijo que no tiene miedo de participar en la diplomacia bilateral.
"Tenemos que unirnos como venezolanos para defender la soberanía, la independencia, la integridad territorial y también defender nuestra dignidad y nuestro honor", proclamó.
Agregó que, si fuera necesario viajar a Washington D.C. para reunirse con Trump, lo haría "caminando, no arrastrada".
Señaló que "toda Venezuela está amenazada" e hizo un llamado a la unidad nacional para librar "la batalla diplomática".
En su discurso, Rodríguez anunció la propuesta de reformar la ley de hidrocarburos del país y afirmó haber solicitado al poder legislativo su aprobación.
Hasta ahora la ley de hidrocarburos venezolana establecía que los socios extranjeros debían trabajar con la empresa estatal de petróleo y gas, PDVSA, que debía poseer una participación mayoritaria.
Las reformas, según Rodríguez, permitirían la inversión en nuevos yacimientos.
Indicó que ha instruido a su gobierno para que cree dos fondos soberanos: uno para la protección social, de modo que "las divisas se destinen directamente a hospitales, escuelas, alimentos y vivienda", y el segundo para infraestructura y desarrollo social, con el fin de invertir en agua, electricidad y carreteras.
Venezuela atraviesa una crisis económica, con un fuerte aumento de los precios de los alimentos y la consiguiente pérdida de poder adquisitivo.
Las reformas de Delcy Rodríguez se producen en un momento en que Trump y los inversores estadounidenses ven oportunidades en Venezuela, que posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo.
Los directivos de las principales empresas petroleras estadounidenses que asistieron a una reunión en la Casa Blanca la semana pasada reconocieron que Venezuela representa una oportunidad atractiva.
Sin embargo, señalaron que se necesitarían cambios significativos para que la región se convierta en un destino de inversión atractivo.
Trump afirmó que su administración decidiría qué empresas van a tener permiso para operar.
"Tratarán directamente con nosotros. No tendrán que tratar con Venezuela en absoluto. No queremos que traten con Venezuela", declaró.
Trump puntualizó que "uno de los beneficios que obtendrá Estados Unidos será una reducción aún mayor de los precios de la energía".
Venezuela ha mantenido una relación compleja con las empresas petroleras internacionales desde que se descubrió crudo en su territorio hace más de 100 años.
Chevron es la última gran compañía petrolera estadounidense que aún opera en el país.
(Imagen: The Associated Press)
PURANOTICIA // BBC MUNDO