De momento, los fondos anunciados por países y organismos multilaterales dispuestos a ayudar y por el gobierno venezolano están muy lejos de las cantidades que los expertos estiman que requerirá el país para reponerse del impacto de los sismos.
Venezuela ha vivido jornadas trágicas tras los terremotos que el pasado 24 de junio dejaron miles de muertos y heridos en el norte del país.
Han sido días de esfuerzo y desesperación por encontrar sobrevivientes entre los escombros y atender a los heridos en hospitales que ya funcionaban al límite antes del desastre, en medio de quejas por la lentitud en la respuesta del gobierno.
Pero lo más arduo podría estar por llegar.
Superada la fase de la emergencia, Venezuela se enfrentará ahora al reto de la reconstrucción. Los venezolanos deberán levantar de nuevo la multitud de edificios derrumbados y restaurar las carreteras y otras infraestructuras dañadas o destruidas por el que se considera ya el peor desastre de la historia reciente de su país.
Eso llevará tiempo y también dinero, mucho dinero. Y la pregunta ahora es de dónde va a salir.
De momento, los fondos anunciados por países y organismos multilaterales dispuestos a ayudar y por el gobierno venezolano están muy lejos de las cantidades que los expertos estiman que requerirá el país para reponerse del impacto de los sismos.
La cuesta arriba no ha hecho más que comenzar.
El nivel de destrucción causado por el doble terremoto ha sido tal que resulta difícil estimar no solo el alcance de los daños, sino también el costo de la reconstrucción en las amplias áreas afectadas: la capital, Caracas, y los estados de La Guaira, Carabobo, Miranda, Yaracuy y Aragua.
Además de las vidas perdidas y las heridas sufridas por muchos sobrevivientes, están los ingentes daños materiales. A falta de una cuantificación completa, las imágenes de decenas de edificios derrumbados y las carreteras quebradas como si fueran obleas en el estado La Guaira dan idea de la magnitud de la catástrofe.
Las estimaciones iniciales de diferentes entidades y expertos varían, pero todas indican que el país tendrá que hacer un gran esfuerzo si aspira a reconstruir las áreas afectadas.
El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) estimó los daños físicos directos en US$6.700 millones. Basándose en imágenes de satélite, el PNUD calculó en 1,7 millones las estructuras que se levantaban en las zonas golpeadas por los terremotos.
Los datos satelitales también mostraron posibles interrupciones del suministro eléctrico en partes de Carabobo, La Guaira, Caracas y Aragua, en las que se hizo evidente una reducción de la iluminación.
La entidad de Naciones Unidas advierte que la cantidad podría reducirse a los US$4.700 millones o aumentar hasta los US$8.700 millones, impulsada por las pérdidas causadas en viviendas y otros activos, pero en cualquier caso la cifra no incluye la totalidad de los daños a la infraestructura ni el costo de la reconstrucción a largo plazo.
Aunque las estimaciones del impacto total probablemente evolucionen a medida que se disponga de más información, este suele calcularse entre 1,5 y 3 veces los daños directos, indicó el PNUD en un comunicado.
El organismo cree que, de confirmarse la cifra de US$6.700 millones, esta supondría alrededor del 6% del PIB de Venezuela.Otras estimaciones son superiores.
El economista venezolano Asdrúbal Oliveros dijo que el costo de la reconstrucción probablemente se situaría entre los US$12.000 y US$15.000 millones, con la vivienda, la infraestructura, el comercio, el transporte y la logística como las áreas más afectadas.
Y Alejandro Grisanti, de la consultora venezolana Ecoanalítica, le dijo a BBC Mundo que sus primeras estimaciones de los costos totales de la reconstrucción rondan los US$20.000 millones.
(Imagen: Getty Images)
PURANOTICIA // BBC MUNDO