El exmandatario recibió la primera sentencia en su contra por los casos derivados de la ley marcial decretada en 2024.
Un tribunal de Corea del Sur ha condenado este viernes a cinco años de cárcel al expresidente Yoon Suk Yeol por obstrucción a la justicia, en el primero de los fallos de los múltiples juicios que afronta en relación con la polémica ley marcial decretada en diciembre de 2024 y que le costó el cargo meses después.
"Durante la investigación, el acusado utilizó a funcionarios del Servicio Secreto para obstruir la ejecución legal de una orden judicial en su contra por parte de la agencia investigadora", ha sentenciado la 35.ª Sala Penal del Tribunal del Distrito Central de Seúl, según ha recogido la agencia coreana Yonhap.
Asimismo, también ha asegurado que Yoon "convirtió a los funcionarios del Servicio Secreto, leales a la República de Corea, en soldados rasos para su propia seguridad y beneficio personal", lo que ha calificado como un abuso de poder.
Los magistrados han aseverado que "la naturaleza del delito es muy grave", aludiendo a "las circunstancias que condujeron al crimen y los detalles específicos del mismo", y han criticado que "el acusado inventa constantemente excusas difíciles de aceptar y no muestra ningún signo de reflexionar sobre sus faltas".
Yoon afronta múltiples juicios derivados de la aplicación de la ley marcial en su mandato, si bien el más destacado es el caso de insurrección en el que el equipo especial de fiscales a cargo del caso ha pedido la pena de muerte contra el exdirigente, en un proceso judicial cuyo fallo se prevé para el 19 de febrero.
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