El gobierno de Xi Jinping cuestionó las sanciones impulsadas por la Casa Blanca y llamó a las partes involucradas a resolver sus diferencias a través de canales políticos y diplomáticos. Pekín además rechazó sumarse a la campaña de aislamiento contra Teherán.
China salió al paso de la ofensiva económica anunciada por Estados Unidos contra Irán y expresó este viernes su rechazo a las medidas impulsadas por la administración de Donald Trump, calificándolas de contrarias al Derecho Internacional.
El portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Lin Jian, cuestionó en una conferencia de prensa las sanciones promovidas por Washington y sostuvo que no cuentan con respaldo jurídico internacional.
Según el funcionario, la estrategia estadounidense se sustenta en "sanciones unilaterales ilegales" que carecen de fundamento dentro del Derecho Internacional.
En esa línea, Lin fue enfático al señalar: "China se opone a las sanciones unilaterales ilegales que carecen de fundamento y que no están autorizadas por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas", según informó el diario estatal Global Times.
La postura de Pekín supone un nuevo punto de tensión con Washington, especialmente luego de que el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, llamara a los aliados de Estados Unidos a respaldar la ofensiva económica contra Teherán.
Frente a este escenario, las autoridades chinas hicieron un llamado a evitar una escalada y privilegiar las negociaciones. Lin pidió a las partes involucradas "actuar de manera responsable y resolver los problemas pendientes por la vía política y diplomática".
La controversia se originó el miércoles, cuando el presidente estadounidense anunció el inicio de una "operación económica" contra Irán, estrategia que presentó como un mecanismo de presión destinado a generar un aislamiento del país a una escala inédita.
Trump describió la medida como un proceso de "aislamiento de una escala sin precedentes", mientras su administración comenzó a delinear las acciones económicas que pretende implementar contra Teherán.
Posteriormente, Bessent buscó sumar a China a la estrategia estadounidense y llamó a Pekín a participar en la campaña contra Irán mediante la aplicación de sanciones.
Sin embargo, el gobierno chino reiteró su oposición a este tipo de medidas cuando no cuentan con autorización del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y optó por insistir en la vía diplomática para abordar el conflicto.
PURANOTICIA