Los drones impactaron una cafetería y un hotel donde civiles celebraban Año Nuevo.
Al menos 24 personas murieron y más de 50 resultaron heridas tras un ataque con drones contra la localidad de Jorli, en la región de Jersón, zona del sur de Ucrania controlada por fuerzas rusas, según denunciaron las autoridades prorrusas locales. El hecho ocurrió durante la madrugada del 1 de enero, mientras civiles celebraban la llegada del Año Nuevo.
El gobernador prorruso de Jersón, Volodimir Saldo, afirmó que muchas de las víctimas murieron quemadas, debido a la intensidad de las llamas provocadas por el ataque, lo que habría dificultado las labores de rescate hasta horas de la mañana. Entre los fallecidos, aseguró, se encuentra un menor de edad.
Según el relato oficial, tres drones impactaron contra una cafetería y un hotel, uno de ellos cargado con material incendiario, lo que provocó un incendio de gran magnitud. Saldo acusó que el ataque fue deliberado contra civiles y lo comparó con episodios previos ocurridos durante el conflicto, señalando que se trató de un acto dirigido contra personas reunidas en una celebración de Año Nuevo.
En respuesta a lo ocurrido, las autoridades prorrusas anunciaron dos días de luto regional, los días 2 y 3 de enero, mientras el Comité de Investigación ruso abrió una causa por “atentado terrorista con resultado de muerte de civiles”. Paralelamente, el Ministerio de Defensa ruso informó la intercepción de 250 drones en distintas regiones, además del derribo de un avión de combate ucraniano.
Posteriormente, Saldo denunció otro ataque con dron en el distrito de Oleshkinski, que habría provocado la muerte de un niño de cinco años, dejando gravemente heridos a su madre y abuelos. Las autoridades ucranianas no se han referido a estas acusaciones, aunque sí confirmaron la muerte de un civil en un ataque que atribuyen a drones rusos en la ciudad de Jersón, reflejando la persistente escalada de acusaciones cruzadas en el marco del conflicto.