La semana pasada, Moscú había advertido de que lanzaría "ataques sistemáticos" contra Ucrania tras acusar a Kiev de un ataque mortal contra una residencia de estudiantes en una parte ocupada del este de Ucrania.
Al menos 21 personas murieron, incluyendo dos niños, en Ucrania, en una oleada de ataques rusos en Dnipro y en la capital, Kiev, en lo que constituye uno de los mayores ataques de Moscú en los últimos meses.
Un centenar de personas también resultaron heridas, entre ellas varios menores, tras bombardeos aéreos que alcanzaron bloques de departamentos durante la noche del lunes.
Los equipos de emergencia se apresuraron a buscar a personas que se temía que estuvieran atrapadas bajo los escombros en Kiev.
En la madrugada de este martes se emitieron alertas por ataques aéreos en la mayor parte del territorio ucraniano.
La semana pasada, Moscú había advertido de que lanzaría "ataques sistemáticos" contra Ucrania tras acusar a Kiev de un ataque mortal contra una residencia de estudiantes en una parte ocupada del este de Ucrania.
Según Kiev, el bombardeo alcanzó a una unidad militar rusa.
Grandes columnas de humo podían verse saliendo del centro de la capital ucraniana, donde el alcalde de la ciudad, Vitali Klitschko, instó a las personas a permanecer en refugios.
"El enemigo ataca con misiles balísticos", advirtió el jefe de la Administración Militar de Kiev, Tymur Tkachenko.
Añadió que se teme que haya personas atrapadas bajo los escombros de los edificios alcanzados.
En Rusia, el centro de respuesta a emergencias del Krai de Krasnodar informó de un incendio en la refinería de petróleo de Ilsky tras un ataque con aviones no tripulados. Según el servicio de emergencia, no hubo víctimas.
El ataque provocó incendios cerca de una gasolinera, una obra en construcción y varios bloques de edificios, así como dos casas, aseguró Klitschko. También se han registrado apagones en toda la ciudad.
(Imagen: Servicios de Emergencias de Ucrania)
PURANOTICIA // BBC MUNDO