La misión, que despegaría esta semana desde Florida, probará por primera vez la nave Orión con tripulación humana en un viaje de diez días que rodeará la Luna y regresará a la Tierra.
La misión Artemis II de la NASA busca marcar un hito: llevar nuevamente astronautas a las cercanías de la Luna, más de medio siglo después de las misiones Apolo. La tripulación, compuesta por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, realizará un viaje de unos diez días alrededor del satélite antes de regresar a la Tierra.
Según la planificación, el lanzamiento del cohete SLS está previsto para este miércoles 1 de abril desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, con una ventana que se abre a las 18:24 hora local. En caso de suspensión, existen fechas alternativas entre el 3 y el 7 de abril.
Los astronautas viajarán a bordo de la nave Orión, que será su hogar durante un trayecto de aproximadamente 1,1 millones de kilómetros. La misión contempla órbitas iniciales alrededor de la Tierra, seguidas de un viaje de cuatro días hacia la Luna, un sobrevuelo del satélite —alcanzando hasta 7.500 kilómetros más allá— y un retorno en trayectoria segura.
Tras entrar en órbita terrestre, la tripulación verificará los sistemas de la nave y realizará maniobras manuales para probar operaciones de proximidad utilizando los motores del Módulo de Servicio Europeo, capacidades clave para futuras misiones Artemis.
Artemis II será la primera misión tripulada de la nave Orión, por lo que uno de sus objetivos principales es comprobar en condiciones reales los sistemas de soporte vital. La cápsula cuenta con un volumen habitable de 9,34 metros cúbicos —cerca de un 60% más que el módulo de mando del programa Apolo— e incorpora mejoras como mayor espacio, además de servicios como retrete, cocina y equipos de ejercicio.
Al finalizar la misión, la nave reingresará a alta velocidad en la atmósfera terrestre y amerizará en el océano Pacífico, frente a la costa de San Diego, donde será recuperada por equipos de la NASA y del Departamento de Defensa.
La Agencia Espacial Europea (ESA) cumple un rol fundamental en Artemis, participando en la construcción de parte de la nave Orión. Desde la ESA explican que “el Transbordador Espacial era demasiado pesado, no tenía las prestaciones para escapar de la fuerza gravitatoria de la Tierra”, por lo que se requería “una nave espacial completamente distinta, completamente nueva, mucho más pequeña”, como Orión, diseñada para viajes más lejanos.
Aunque no puede aterrizar en la Luna, Orión sí tiene la capacidad de viajar hasta ella, operar durante semanas y regresar a la Tierra. De toda la nave, solo la cápsula donde viajan los astronautas es recuperable.
El comandante Reid Wiseman, veterano de la Marina estadounidense, ya participó en la Estación Espacial Internacional en 2014. Lo acompaña el piloto Victor Glover, quien integró la misión SpaceX Crew-1.
Christina Koch será la primera mujer en viajar a la Luna y llega con experiencia en tres expediciones a la EEI, además de haber batido el récord de permanencia femenina en el espacio con 328 días.
El equipo lo completa el canadiense Jeremy Hansen, quien se convertirá en el primer astronauta no estadounidense en viajar a la Luna.
PURANOTICIA