El Gobierno de Javier Milei oficializó la medida vinculando al grupo con los atentados a la AMIA y la Embajada de Israel, permitiendo la aplicación de severas sanciones financieras.
En una decisión de alto impacto geopolítico, el Gobierno de Argentina resolvió calificar al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán como una "organización terrorista". Esta determinación, que había sido solicitada formalmente por el Estado de Israel en diversas instancias, fue adoptada por la administración de Javier Milei bajo la premisa de que el grupo chií libanés Hezbolá funciona como el brazo armado de dicha entidad iraní.
La relevancia de esta medida se vincula directamente con la historia judicial del país, dado que Hezbolá tuvo una participación activa en los ataques contra la Embajada de Israel en Buenos Aires (1992) y contra la AMIA (1994). Ambos actos de violencia extrema dejaron un saldo trágico que supera el centenar de víctimas fatales y los quinientos heridos.
A través de un comunicado oficial, la Presidencia de la Nación ratificó la postura del Ejecutivo. "La Oficina del Presidente informa que el Gobierno Nacional ha declarado al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) como organización terrorista", detalló el documento, agregando que "Argentina fue víctima de dos de los atentados terroristas más graves de la historia, perpetrados en la década de 1990 por el brazo operativo del CGRI en la región, la organización Hezbolá".
En el desglose de los hechos, la oficina de Milei recordó con precisión las fechas y el impacto de las agresiones: "El 17 de marzo de 1992, un atentado con coche bomba destruyó la Embajada del Estado de Israel en Buenos Aires, causando 29 muertos y más de 200 heridos. Apenas dos años después, el 18 de julio de 1994, un segundo ataque demolió la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), arrojando un saldo de 85 personas asesinadas y más de 300 heridas, constituyendo el peor ataque terrorista en suelo argentino".
Asimismo, el Gobierno enfatizó que, de acuerdo con las "investigaciones judiciales y los trabajos de inteligencia" realizados, se ha determinado que "ambos ataques fueron planificados, financiados y ejecutados con participación directa de altos funcionarios del régimen iraní y de operativos de la Guardia Revolucionaria".
Respecto a las consecuencias legales, la Casa Rosada subrayó que "en virtud de ello, la Justicia argentina emitió alertas rojas de Interpol contra varios ciudadanos iraníes, entre ellos el exministro de Defensa Ahmad Vahidi, quien fue recientemente designado al frente del CGRI". Esta mención hace referencia al nombramiento de Vahidi como comandante de la Guardia Revolucionaria, ocupando el lugar de Mohamad Pakpour, quien fue asesinado durante el segundo día de la ofensiva israelí contra Irán que comenzó el 28 de febrero.
La resolución del Ejecutivo se sustenta en informes que acreditan actividades ilícitas transnacionales y actos de terrorismo en territorio argentino. Según la Presidencia, esta designación "habilita la aplicación de sanciones financieras y restricciones operativas destinadas a limitar su capacidad de acción en el país, al tiempo que protege al sistema financiero argentino de ser utilizado con fines ilícitos".
Finalmente, el comunicado expresa la visión del mandatario sobre este hito: "El presidente Javier Milei espera que esta decisión salde una deuda histórica de más de 30 años con los familiares de las víctimas, y reafirma su compromiso con la lucha contra el crimen organizado y el terrorismo, manteniendo la convicción inquebrantable de reconocer a los terroristas por lo que son. Este Gobierno está decidido a que la República Argentina vuelva a alinearse a la civilización occidental, mientras condena y combate de manera frontal a quienes quieren destruirla".
Esta acción, que el actual ministro de Defensa israelí, Israel Katz, ya había pedido a Argentina en abril de 2024, se suma a la previa designación de la Fuerza Quds y ocurre pocos días después de que se hiciera lo propio con las ramas de los Hermanos Musulmanes en Egipto, Jordania y Líbano, siguiendo la línea política de Estados Unidos.
PURANOTICIA