El mandatario estadounidense afirmó que el país fabrica armamento a niveles nunca antes vistos, desestimando un informe del Pentágono que advirtió sobre déficits estratégicos y cuellos de botella en el reabastecimiento de sus arsenales.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arremetió este martes contra quienes, según afirmó, sostienen que el país enfrenta una escasez de municiones producto de la guerra con Irán.
"A los cobardes y traidores les encantaría decir que a Estados Unidos le quedan pocas municiones. No es cierto", ha dicho en un breve mensaje publicado en redes sociales.
"Tenemos más municiones de las que jamás podríamos pensar en utilizar, y actualmente las estamos fabricando a niveles nunca antes vistos", ha reseñado el inquilino de la Casa Blanca.
Las declaraciones de Trump se producen una semana después de que el organismo oficial de control del Pentágono publicara un informe especial sobre la guerra de Irán, en el que se cifra el costo del conflicto en casi 29.000 millones de euros. El documento también advierte sobre "déficits estratégicos" en el inventario de municiones y "cuellos de botella" en el reabastecimiento de las mismas.
Asimismo, el jefe del Mando Central de Estados Unidos (Centcom), Brad Cooper, afirmó a mediados de septiembre que "no está en absoluto preocupado" por una posible escasez de municiones en los arsenales estadounidenses a raíz del conflicto abierto en Medio Oriente.
"No estoy en absoluto preocupado. Estamos bien armados y preparados para cualquier contingencia", zanjó.
El conflicto, sin embargo, ha tenido un importante impacto sobre los arsenales estadounidenses. Según analistas del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, Estados Unidos pasó de contar con unos 2.330 interceptores de misiles Patriot antes del estallido de la guerra a entre 759 y 827 al 27 de julio.
PURANOTICIA