Tras casi tres décadas juntos, la disolución del matrimonio incluye una orden de alejamiento y delicadas acusaciones de vigilancia sin consentimiento, menosprecio e irregularidades económicas.
El quiebre de una de las parejas más emblemáticas y duraderas del espectáculo nacional ha tomado un giro judicial de gran gravedad. Tras confirmarse el fin de su relación de casi 30 años, salieron a la luz detalles de la demanda de divorcio presentada por Ana Sol Romero contra el cantante Douglas, documento en el que sostiene que "el matrimonio está irremediably roto".
Entre los antecedentes expuestos en el procedimiento judicial —revelados por Las Últimas Noticias (LUN)— destacan graves episodios de presunta vigilancia no consentida. Según la presentación, "el marido ha rastreado y vigilado a la esposa sin su consentimiento", situación que se habría registrado el pasado 6 de agosto, cuando la comunicadora descubrió un dispositivo de rastreo oculto en su vehículo. Esto, según el documento, explicaría cómo el artista aparecía de forma recurrente en los lugares públicos donde ella se encontraba.
A raíz de estos hechos, la justicia acogió una orden de restricción contra el intérprete, prohibiéndole acercarse a menos de 152,4 metros (500 pies) de la periodista. Además, la defensa de Romero sostiene que "la esposa cree además que el esposo instaló una aplicación de seguimiento o monitoreo en su teléfono móvil, tiene acceso a la cuenta telemática del fabricante de su auto o ha instalado cámaras adentro o afuera de la residencia".
En el ámbito de la convivencia y la presunta violencia psicológica, el documento señala que el cantante "ha menospreciado a la esposa en presencia de las niñas diciéndole que está destruyendo la familia y culpándola del divorcio, que no hay dinero por su culpa y que tuvo una aventura extramatrimonial". Asimismo, se acusa a Douglas de cuestionar su apariencia física y de ejercer conductas de control doméstico, como apagar el aire acondicionado desde su teléfono durante días de calor extremo o cortar el servicio de internet.
Respecto de la arista económica, la demanda detalla que el cantante habría redirigido unilateralmente los fondos familiares a una cuenta personal. Desde mediados de mayo, "el esposo no ha contributed con fondos a los gastos de la mantención de sus hijas, pese a que sigue residiendo en la casa y consumiendo", situación que habría obligado a la comunicadora a financiar la alimentación y los servicios básicos mediante préstamos.
A la espera de que el tribunal asigne los porcentajes correspondientes y se concrete un acuerdo de liquidación matrimonial, el escrito legal concluye que la residencia conyugal "debe ponerse inmediatamente a la venta".
PURANOTICIA