El chico reality se sinceró en Vecinos al Límite sobre las acusaciones de su exesposa, defendió su rol con los hijos de ella y Arturo Vidal, y aseguró haber entregado "el mil por ciento" en la relación.
El conocido rostro televisivo, Camilo Huerta, volvió a encender la polémica tras referirse detalladamente al fin de su matrimonio con Marité Matus. Durante una actividad liderada por Matías Vega en el reality Vecinos al Límite, el ex chico Yingo aprovechó las pantallas para desmentir tajantemente las acusaciones de su exesposa, quien lo había tildado de no trabajar y de aprovecharse de su dinero.
"Yo me casé enamorado, pensaba que íbamos a ser una familia perfecta, tener una vida sin que nada nos faltara. Nunca cometí un error, nunca fui infiel, nunca me la cag… con un cheque ni nada", aseguró Huerta ante sus compañeros de encierro.
El participante del reality no ocultó su frustración ante la forma en que se ha conceptualizado el término de su romance, apuntando a que existe una campaña para dañar su reputación pública.
"Es mentira que yo me lo pasara echado en la cama, es lo que dice ella para desvalorizarme y que ninguna otra mujer quiera estar conmigo. Ha querido manchar mi imagen tratándome de cafiche", detalló el profesor de educación física.
Asimismo, ensayó una teoría sobre las razones que apresuraron el enlace: "Tal vez nos casamos muy apurados (...) Yo creo que es por el abuso que usan los futbolistas a sus mujeres, que les dicen que ‘te vas a quedar sola con tres hijos, quién te va a pescar’. Y quedan tan mal, que se apuran a pescarse a alguien para demostrar que pueden hacerlo".
El punto más sensible de las declaraciones de Huerta tocó directamente la relación que mantenía con los hijos de Matus y el futbolista Arturo Vidal. Frente a esto, el competidor fue enfático en describir el afecto que, según su versión, existía en el hogar.
"Yo soy hiperkinético, trabajaba todo el día, los cabros chicos querían que yo fuera su papá, me lo decían todo el día. Yo he tenido otras parejas y nunca he tenido este conflicto. La única diferencia ahora es que mi pareja tenía mayor poder adquisitivo", argumentó.
Esta no es la primera vez que el preparador físico defiende su rol parental. Ya en abril, durante una entrevista en Primer Plano, había manifestado la misma postura, recordando la rutina diaria que compartía con los menores.
"Entregué el mil por ciento en la relación (…) Ella siempre supo que yo era profesor de educación física, nunca he querido ser más, soy una persona súper sencilla. Pensaba acompañarla, hacíamos vida de familia todos los días, ir a buscarlos (a los niños), llevarlos a talleres, cumpleaños, paseos de curso", rememoró en aquella oportunidad.
Finalmente, Huerta insistió en que el dolor más grande tras la ruptura proviene de ese quiebre familiar: "Quise formar una familia, independiente que no fueran mis hijos, siempre me comprometí con ellos y ellos me lo retribuyeron muchas veces, escribiéndome cartas, diciéndome que querían que yo fuera su padre. Eso es lo que más me dolió de todo esto, nunca me negué a un partido de fútbol, desayuno, yo era feliz con ellos, lo que viví en mi casa, quise replicar lo mismo".
A pesar de la emotividad del relato de Camilo Huerta, la interna familiar sigue en una vereda completamente opuesta, dado que Marité Matus lo ha desmentido públicamente en reiteradas ocasiones, asegurando de forma tajante que sus hijos nunca lo vieron como "un padre".
PURANOTICIA