En su vuelta a la televisión tras dos semanas fuera de pantalla, el periodista asumió la total responsabilidad por no estar en condiciones profesionales tras el funeral de un amigo y reafirmó su compromiso en la lucha contra una "enfermedad altamente traicionera".
Tras dos semanas alejado de las pantallas, el periodista y animador Fernando Solabarrieta regresó a la conducción del programa político Sin Filtros. Al inicio de la emisión, el comunicador realizó un extenso y sincero monólogo en el que abordó directamente la controversia generada a principios de septiembre, cuando tuvo dificultades para llevar adelante la transmisión en vivo.
Solabarrieta asumió desde el comienzo la responsabilidad por lo ocurrido y reconoció que no se encontraba en condiciones adecuadas para conducir el espacio: “Voy a ser claro, honesto y muy sincero: yo no estaba acorde en mis condiciones profesionales para conducir ese día el programa”.
Durante su intervención, dirigió sus disculpas al equipo técnico, la producción, los ejecutivos y los televidentes, a quienes reconoció que no se encontraba bien durante aquella emisión: “Lo primero que quiero hacer es pedir disculpas, un perdón de todo corazón”, expresó, añadiendo un reconocimiento hacia el público: “Perdón de todo corazón a ustedes, a la audiencia de Sin Filtros (...) porque ese día no estaba bien”.
Respecto de las circunstancias que rodearon el episodio, el comunicador explicó que esa jornada había asistido al funeral de su amigo cercano, el periodista Alejandro Machuca. Según relató, la carga emocional de aquel momento terminó afectando un proceso de salud que venía enfrentando: “Ese día había participado en la despedida de un gran amigo que había partido, y tal vez eso fue lo que me traicionó en una situación que yo enfrento desde hace muchos años y en la que estaba muy bien, pero que es highly traicionera”.
Asimismo, fue enfático en desvincular a la producción de cualquier responsabilidad o presión para salir al aire, asegurando que se trató de una decisión personal: “A mí nadie me pidió, a mí nadie me obligó, ni menos me exigió que yo condujera el programa. Fue una decisión, una mala decisión absolutamente mía. Libero de responsabilidad a todos, el irresponsable fui yo”.
Tras ser reintroducido al cierre por Mara Sedini —quien continuará como co-conductora del espacio—, Solabarrieta concluyó su intervención comprometiéndose a demostrar con hechos su evolución personal y profesional: “No más palabras, hechos. De aquí para adelante, eso es lo que voy a tener que demostrar día a día. Luchar una y otra vez hasta lograr vencer una enfermedad que cada vez se me hace más traicionera”.
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