El Festival de Viña del Mar se despide con una jornada dominada por el género urbano, con Paulo Londra, Pastor Rocha, Pablo Chill-E y Milo J como protagonistas.
La Quinta Vergara se prepara para una despedida a lo grande. Tras cinco intensas jornadas de música y humor, el Festival de Viña del Mar 2026 vivirá este viernes su última noche, apostando por un cierre marcado por el género urbano.
Con una parrilla diversa y enfocada en las tendencias actuales, el certamen busca mantener el alto estándar de rating y asistencia que ha caracterizado esta edición, convocando a distintos públicos con una mezcla de trap, reguetón, hip hop y comedia.
El encargado de abrir la última noche será el argentino Paulo Londra, quien se presentará por primera vez en la Quinta Vergara. Cantante, compositor y rapero nacido en Córdoba, surgió de competencias de freestyle como El Quinto Escalón, donde ganó notoriedad por su estilo distintivo.
Con solo dos discos de estudio, el joven ídolo del trap argentino ha consolidado una carrera internacional desde el lanzamiento de su primer sencillo en 2017. Ha colaborado con figuras como Becky G, Piso 21, Duki y De La Ghetto.
Su regreso a los escenarios internacionales ha generado altas expectativas. “Es un honor pisar por primera vez la Quinta Vergara”, ha señalado el artista en entrevistas previas, anticipando una presentación cargada de sus mayores éxitos.

El humor estará a cargo del ecuatoriano Sebastián Endara, quien se presentará con su personaje “Pastor Rocha”, convirtiéndose en el primer comediante de su país en subir al escenario viñamarino.
El Pastor Rocha, de 35 años, mezcla sátira religiosa con observación social, inspirándose en dinámicas del mundo evangélico. “Venimos con una rutina pensada para Viña, con respeto pero sin miedo”, ha comentado el comediante sobre el desafío de enfrentar al exigente público de la Quinta.
Su presentación asoma como uno de los momentos más esperados de la velada.

Tras el humor, la música urbana volverá a tomar el control con el chileno Pablo Chill-E, uno de los máximos exponentes del trap nacional.
Nacido como Pablo Ignacio Acevedo Leiva y criado en Puente Alto, el artista ha destacado por letras crudas que retratan la realidad de los barrios populares. Es fundador del colectivo Shishigang, movimiento clave en la expansión del trap chileno durante la última década, y ha colaborado con figuras como Bad Bunny y nuevamente Duki.
“Representar a Chile en la última noche es una responsabilidad y un orgullo”, ha expresado el cantante, reconocido también por su activismo social y compromiso comunitario.

El encargado de cerrar la noche será el argentino Milo J, una de las figuras emergentes más potentes de la escena urbana latinoamericana.
Camilo Joaquín Villarruel, de 19 años, alcanzó fama internacional en 2023 tras su participación en la “BZRP Music Sessions, Vol. 57” junto a Bizarrap y el éxito de “Rara Vez”, tema que supera los 870 millones de reproducciones en Spotify.
Con álbumes como 111 (2023), 166 (2024) y La vida era más corta (2025), el artista ha fusionado música urbana con elementos del folclore argentino. Además, en esta edición del certamen cumple un doble rol como jurado de la competencia internacional.
“Viña es uno de los escenarios más importantes de mi carrera”, ha señalado el joven cantante sobre su debut en la Quinta Vergara.

Una despedida con sello urbano
La expectación está puesta ahora en la reacción del público y en si esta última jornada logrará convertirse en uno de los cierres más comentados de los últimos años.
Con nombres consolidados y exponentes en pleno ascenso, el Festival de Viña del Mar 2026 apuesta por un final masivo y transversal. Trap, freestyle y humor se combinan en una noche que promete hacer vibrar a la Quinta y bajar el telón con un fuerte acento urbano.
PURANOTICIA