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Editorial: ¿Valparaíso, San Antonio o los puertos del norte de Chile?: ¿Qué necesita el país en ampliación portuaria?

Editorial: ¿Valparaíso, San Antonio o los puertos del norte de Chile?: ¿Qué necesita el país en ampliación portuaria?

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Editorial: ¿Valparaíso, San Antonio o los puertos del norte de Chile?: ¿Qué necesita el país en ampliación portuaria?
Lunes 25 de mayo de 2026 20:00
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Esta semana tendremos importantes noticias que nos hablarán sobre que se ratifica una vez más la ampliación del Puerto de San Antonio. Las autoridades regionales, sobre todo, anunciarán con bombos y platillos que la expansión de San Antonio no está en duda, que está confirmada. Pero, ¿tenemos la plata como país para ejecutarla, y es viable esta inversión a futuro?

Tanto en San Antonio como en Valparaíso tenemos el mismo problema. Nos falta un mercado lo suficientemente amplio para garantizar que una inversión millonaria sea rentable en los próximos 10 a 20 años. No tenemos certeza de que la demanda en aquel entonces, exista para sostener dos puertos ampliados. Y la realidad es que el mercado portuario chileno, nos guste o no a quienes somos regionalistas, no tiene su mayor potencial en la zona centro del país, sino en el norte de Chile.

Por años hablamos del puerto principal de Chile (Valparaíso), después nos enfocamos en la importancia de San Antonio, pero el hecho es que Perú nos ganó la pulseada y la instalación del Puerto de Chancay nos quitó buena parte de esa competitividad y de esa ventaja que teníamos en nuestra salida al Pacífico. Hoy nuestro país debe enfocarse en cómo ser más competitivo como nación frente al Perú. No sacamos nada con tener dos ''elefantes blancos'', con sendos molos de atraque, si no tenemos demanda.

Hoy la atención a futuro debe estar puesta en los corredores bioceánicos. Por más que aumentemos nuestras exportaciones de cobre o frutas, actualmente nuestra infraestructura actual da abasto. Pero si a esto le sumamos la demanda que tendrán Argentina y Brasil para salir al Pacífico en los próximos 10 años, el panorama cambia. La manera más rápida de conectar el Atlántico con el Pacífico es por la zona norte del país. Aquí los puertos de Mejillones, Antofagasta e Iquique asumen un rol estratégico. Es aquí donde el país debe poner los ojos, y no en Valparaíso y San Antonio.

Pareciera un discurso antirregionalista, pero no se trata de seguir levantando ‘’elefantes blancos’’. San Antonio puede duplicar su capacidad de carga y descarga sin invertir los 4 mil millones de dólares del proyecto de expansión y, además, aumentando sus niveles de seguridad, que actualmente son paupérrimos y que lo convierten en el puerto favorito de los narcotraficantes.

A San Antonio le falta logística. Es ahí donde tiene que ponerse la inversión. Si en San Antonio existiera la misma capacidad de carga, por ejemplo, por metro cuadrado que en Valparaíso, estaríamos bajo un escenario extraordinario para nuestra región. Y en el caso de nuestro puerto principal, lo concreto es que lo crucial es tener un monooperador y dejar de competir con nuestros vecinos regionales para convertirnos en el complemento.

Pensar que tendremos la expansión de Valparaíso en paralelo a la de San Antonio es un nuevo bluf del Estado y de las empresas portuarias de turno, cuyos ‘’sillones’’ de la presidencia y directorios responden a un perfil político, y no técnico. Hoy la postura, por ejemplo, del Gerente General de SAAM, una de las navieras más importantes del mundo, es clara cuando dice que el mejor negocio para el Estado chileno es justamente posponer el megapuerto de San Antonio.

Chile debe hacer lo que es correcto en materia de puertos. Más logística para San Antonio y no expansión. Monooperador en Valparaíso y una urgencia poner en marcha un plan para fortalecer los puertos del norte del país para ser la salida natural de Argentina y Brasil. Una cosa es ser regionalista y la otra, vender humo.