La empresa Puerto de Valparaíso parece estar de fiesta. Han celebrado con bombos y platillos la aprobación ambiental del proyecto Terminal Cerros de Valparaíso y lo califican como un hito clave, pero, sin embargo, es solo una pieza de la ampliación portuaria y, pese a que se entiende que su gerencia debe justificar sus millonarios sueldos, lo cierto es que es un mínimo que no garantiza ni da certeza real de la anhelada extensión portuaria.
El proyecto de expansión portuaria es maravilloso. Es una genial idea, realizable, sin embargo, para que se logre concretar, deben pasar muchas cosas, y es ahí donde le ponemos realismo desde esta tribuna. Llevamos años escuchando sobre la necesidad de que el Puerto debe ampliarse, pero años son también los que llevan trabajando en una idea que hoy solo logra un pequeño paso que, si bien es valorable, como la aprobación ambiental, no genera ninguna certeza de que se pueda concretar o que existan interesados en el 2030 en llevar a cabo una inversión de 900 millones de dólares para realizar el proyecto que se aprecia en la fotografía de esta editorial.
Lo primero que debemos tener en cuenta es que la idea final, y la que podría ser interesante para que una empresa logre invertir esa cifra de dinero, debe tener la aprobación de diversas instancias, no debe tener oposición y, por sobre todo, debe ser rentable en el mercado. Por años el Puerto de Valparaíso ha funcionado con dos operadores, ahora el atractivo es que solo sea uno. ¿Se aprobará aquello? Es una duda abierta que no tiene respuesta, si esto se cae, el proyecto no es viable.
Por otro lado, al haber un solo operador, deben coordinarse las fechas de término de las actuales concesiones. TPS termina el 2030, mientras que el Grupo Urenda el 2027. ¿Qué hacemos con el terminal dos en el 2028 y 2029? Es otra incerteza que, de no ser respondida, el proyecto también se cae.
Por último, vienen las aprobaciones del terminal de cruceros, la ampliación a San Mateo, cada una de estas instancias deben ser aprobadas tal como se consiguió ahora el esperado sitio Costanera. Y saquen la cuenta, esto se debe hacer en tiempo récord de dos años, porque la licitación nueva debe estar arriba, al menos, el 2028.
¿Saben cuánto se demoró en aprobar la resolución ambiental de tan solo el sitio Costanera? 12 años. Hay que ser ingenuo para pensar que todo lo demás se logrará en dos años. Una cosa es ser ingenuo, otra, es vender humo para justificar los sueldos mejor pagados de una empresa estatal en la región. No por nada el gerente general de la empresa Puerto Valparaíso lleva 21 años cobrando sueldo en la estatal en diferentes puertos, la mitad del tiempo que duró aprobar este pequeño hito que se logró. Debemos ser realistas y no triunfalistas. El hito es importante, pero no es relevante.