Desde que se puso en marcha el Ministerio de Seguridad en nuestra Región de Valparaíso, hemos visto cómo este Gobierno, que está ad-portas de terminar, ha ido actuando con una pasividad absoluta. Primero fue la nominación de Jenny Arriaza, de quien nunca supimos las razones de su renuncia, pasó por ahí también Paula Gutiérrez, que fue quien estuvo a cargo de la región como delegada subrogante tras los mega incendios de Viña del Mar y Quilpué, y finalmente Alejandra Romero, una trabajadora social de la que nunca hemos sabido qué acción ha tomado por el bien de la seguridad de la región.
Los hechos acontecidos este fin de semana en una cancha del fútbol amateur de San Antonio, en donde se mató a sangre fría a un jugador del club Estrella Roja de Valparaíso, habían sido claramente advertidos en sendas riñas protagonizadas en este mismo estilo de campos de juegos en otros puntos de la región, pero claro está que nada se hizo.
El propio Seremi de Deportes, Leandro Torres, compañero de gabinete de la Seremi, planteó sus dudas respecto del protocolo de seguridad dispuesto para el crucial encuentro entre Cerro Alegre (San Antonio) y Estrella Roja (Valparaíso).
En ese sentido, el Seremi del Deporte señaló a Puranoticia.cl que "vamos a tener una reunión con la Seremi de Seguridad para poder recabar antecedentes de qué fue lo que ocurrió, de por qué no llegó Carabineros a un partido de alta convocatoria como este, cuando la ARFA entrega un calendario de actividades a los distintos estamentos deportivos, por lo tanto, se sabe que hay partidos. Y los organizadores deben poner en antecedentes a la autoridad de esta actividad. Entonces, yo parto de la base de que las autoridades del deporte de San Antonio o de la ARFA informaron".
Cero seguridad es lo que había en ese encuentro, pese a los hechos que antecedían a este encuentro. La poca rigurosidad con la cual ha operado en este Gobierno, que ya termina, el llamado Ministerio de la Seguridad en nuestra Región de Valparaíso, no solo pasa por los nombramientos en el cargo del representante del Ministro en la región, sino que, al igual que otras provincias del país, tampoco se han nombrado los delegados de seguridad provinciales.
Ya no es un misterio que el fútbol amateur lamentablemente es foco de riñas sin control y que ya no es utópico que estas terminen en un muerto. Este fin de semana pasó y nadie hizo nada por minimizar los riesgos de un encuentro de este tipo. No podemos seguir haciendo diferencias entre espectáculos de diferente índole. Mientras en el Festival de Viña, por ejemplo, vimos seguridad en bloque, en otros espectáculos no existe ni siquiera la presencia policial.
Acá queda demostrada la deficiente acción de la actual Seremi de Seguridad, pero también la forma en que la autoridad enfrenta de acuerdo al territorio los riesgos. Así como existen diferencias en las políticas del transporte, también vemos que existe en la seguridad. No es lo mismo un partido de futbol en Viña del Mar que en San Antonio. Hay en nuestra propia región ciudadanos que se cuidan de manera distinta, qué mejor ejemplo que lo acontecido este fin de semana. Un nuevo fracaso de nuestras autoridades regionales que muchas veces llegan a llenar el cargo más que a efectuar las tareas propias de este. Es de esperar que Kast no siga la línea del cuoteo y que lleguen los mejores, no los amigos del diputado o senador de turno a llenar los puestos, sobre todo cuando corremos peligro por las decisiones de quienes están a cargo.