Click acá para ir directamente al contenido
PURANOTICIA TV ×
PURANOTICIA TV EN VIVO
Editorial: La quinta es la vencida: La crisis mexicana que afecta a Everton de Viña del Mar

Editorial: La quinta es la vencida: La crisis mexicana que afecta a Everton de Viña del Mar

  • Compartir en Whatsapp
  • Compartir en LinkedIn

Editorial: La quinta es la vencida: La crisis mexicana que afecta a Everton de Viña del Mar
Viernes 27 de febrero de 2026 18:10
  • Compartir en Whatsapp
  • Compartir en LinkedIn

visitas

681 minutos sin convertir un gol lleva Everton de Viña del Mar, superó su propia marca del 2020 cuando completó 615 minutos sin anotar, curiosamente ambos registros de la mano de Javier Torrente, convertido hoy nuevamente en extécnico de los ruleteros.

Everton es el único equipo del fútbol chileno que no suma puntos en el torneo a cuatro fechas de su inicio. Los viñamarinos viven una crisis brutal, pero que no es novedad, hace rato que el club camina sin rumbo.

Hoy, Everton pertenece al Grupo Pachuca. Es 100% mexicano. Primero, en el 2016, los aztecas compraron el 80% y el 20% restante en el 2019. Claro que en ese instante el Pachuca no es lo que es hoy, detrás de aquel entonces estaba Carlos Slim, el mismo dueño de América Móvil, hoy Claro y VTR en Chile. Actualmente, el hombre de las comunicaciones ya no es accionista del Pachuca.

Los mexicanos tampoco tienen mucha consideración en Everton. Hace tres años Pachuca adquirió el Real Oviedo de España, y en ese momento prácticamente se olvidaron de los viñamarinos. Hoy, el club es manejado por un equipo que está más preocupado del lobby, los viajes, los vips, que del mismo entorno deportivo y futbolístico. Qué mejor ejemplo de aquello fue cuando el año pasado, mientras Everton podía irse a la B, su mayor dirigencia hacía un viaje con reconocidos lobistas de la región, el alcalde de Concón y hasta un columnista conocido como “La Consentida” se sumaron al viaje, cuya principal característica era “generar vínculos”, pero nada futbolístico de por medio, mientras acá la hinchada sufría con el miedo de irse a los potreros.

Everton hoy es un botín social que reúne a diversos personajes viñamarinos que, en vez de ocuparse del club, lo ocupan para sus propios intereses y desde México lo ven como algo menor, casi insignificante, y eso se refleja en la cancha.

De la mano de Pachuca, el club nunca ha logrado terminar dentro de los 5 primeros del torneo. Si bien ha clasificado a copas internacionales, es un equipo de mitad de tabla. Sin hambre, sin apetito y obviamente, eso pasa por la cabeza del club.

Actualmente, no se trata de un nuevo técnico, de mejores jugadores, la crisis del Everton es mexicana. Si desde Pachuca no logran poner orden en Viña del Mar, seguiremos viendo un club que no solo perdió identidad local, sino que, además, se olvidó de ganar y lo que es peor, ni siquiera convierte goles.

Esperemos comernos las palabras y que este fin de semana, ante Universidad de Concepción el club comience a repuntar, de lo contrario, los lobistas podrían volver a viajar a México, pero esta vez con un fin en específico: traer a alguien que le devuelva a nuestra Ciudad Jardín aquel campeonato del 2008, por ejemplo. Algo concreto, sin cócteles, sin VIP, con una meta clara. Viña del Mar no se merece un club mexicano, se merece un club ganador, al menos una buena cabeza al mando sería distinto.