Dos miradas existen sobre el debate de las contribuciones en Chile y se centran en la exención para adultos mayores de 65 años. Primero, están quienes están de acuerdo con la idea y quienes no lo están. Segundo, los efectos que esto puede provocar en los municipios de Chile y cómo se puede mitigar este impacto.
En Chile, actualmente una de cada cuatro viviendas paga contribuciones; el resto se encuentra exento por tener un avalúo fiscal bajo. Por lo tanto, las propiedades que se pagan son las más caras, con avalúos más altos; por ende, se entiende que están en manos de personas con mayores recursos. Si bien, también existe un alto porcentaje de adultos mayores que pagan contribuciones, la realidad económica de hoy, no les permite vivir económicamente sanos con este desembolso. Sin embargo, no son todos, es solo una parte.
La propuesta original de eliminar el pago de contribuciones a personas mayores de 65 años viene justamente a beneficiar a ese tipo de personas. Aunque al eliminar el pago a todos los mayores, genera una problemática que no afecta a las arcas del país, sí repercute directamente en los municipios.
Este impuesto sustenta una fracción importante del Fondo Común Municipal, que se creó justamente para distribuir en forma más justa los recursos, sobre todo, a comunas más vulnerables. El primer impacto llegará justamente ante la reducción, según se calcula, de cerca de 200 millones de dólares; esto podría perjudicar la prestación de servicios básicos en las ciudades.
¿Cuál es la solución entonces? Eso es lo que se discute en el Parlamento. Por una parte, podría existir perfectamente un tope para la exención de estos tributos, es decir, ampliar el rango de las propiedades que no paguen contribuciones a un punto en que el beneficio llegue efectivamente a quienes lo necesiten. También esto podría ser una fórmula de ver de manera individualizada; no todos los adultos mayores de 65 años que posean una propiedad que pague contribuciones tienen la misma realidad económica.
Pero este debate también se amplía a la forma en que se calculan justamente las contribuciones y el avalúo fiscal de una propiedad. El avalúo fiscal de una propiedad en Chile lo calcula exclusivamente el Servicio de Impuestos Internos (SII) con fines tributarios. ¿Pero se hace de manera óptima?
Hay quienes piensan que este impuesto debería pagarse en el momento en que la vivienda se hereda o se vende, porque es en aquel momento cuando el propietario obtiene el valor de su propiedad, la que quizás fue creciendo en avalúo por ubicación u otros estándares, pero de la cual, al momento de desprenderse, puede obtener una ganancia o una utilidad.
Las alzas por contribuciones en algunas viviendas se han visto disparadas en un 137 % desde el 2010 al 2024, lo que demuestra que "el contribuyente desconoce por qué paga lo que paga". Una forma que podría cambiar este cálculo es introducir el criterio de renta o ingreso familiar para eliminar o reducir el pago que realizan, por ejemplo, personas con bajo nivel de ingresos pero que viven por años en una casa cuyo valor ha ido subiendo, y que solo podrán tener ese usufructo cuando la vendan.
Hoy suena bien decir que eliminarán las contribuciones a los adultos mayores. El problema es que no todos serían justos beneficiados de esta medida. Por otro lado, mientras no se establezca un mecanismo de compensación a los ingresos que dejarán de recibir los municipios por este concepto, la solución a un problema puede ser más crítica aún. Dos miradas para un solo problema que es, una de las materias que el Parlamento deberá resolver en las próximas semanas.