Nadie puede dudar de las capacidades técnicas de Iván Poduje. El arquitecto ha liderado estudios urbanos estratégicos no solo en Chile, sino que también en Perú y Colombia. A lo largo de los años es, sin duda, una de las voces más influyentes en materia de vivienda en Chile. Él entiende técnicamente muy bien las transformaciones sociales, urbanas, políticas, y tiene además una sensibilidad genuina hacia los vecinos de las ciudades, es justamente esto lo que dice su presentación en la empresa Atisba, donde es socio fundador.
Pero tampoco nadie puede dudar de sus escasas o nulas capacidades para relacionarse con los demás. Sus habilidades blandas son malas por decirlo menos y lo que es peor, falta a la verdad muchas veces, al menos eso vivimos en su fracasada campaña para convertirse en alcalde de Viña del Mar.
No podemos olvidar el episodio en donde Poduje trata a la hoy reelecta diputada primera mayoría regional Chiara Barchiesi, y a su hermano Antonio, como los “hermanitos veneno”. Qué decir cuando ocultó su relación con Virginia Reginato, y finalmente terminó al descubierto que hasta trabajó para parte de su gestión.
Es muy poco probable que Iván Poduje logre llevarse bien, por ejemplo, con la alcaldesa de Viña del Mar Macarena Ripamonti, figura clave si se ve en él una solución para la reconstrucción. Por otro lado, el arquitecto tampoco tiene buenas relaciones con los parlamentarios de la zona. No es un misterio el mal trato de él a figuras como Andrés Celis por ejemplo, y sin ir más lejos la misma diputada Barchiesi no lo quiere, y con justa razón.
¿Por qué José Antonio Kast entonces se arriesgaría con un nombre como él como Ministro de Vivienda o Delegado Presidencial? La razón es simple: Será su “carne de cañón”. La problemática de la reconstrucción en la región, sumado al tema de la megatoma en San Antonio y a las metas de construcción de viviendas sociales en el país es un desafio enorme, y si existe alguien capaz de poder darle solución es justamente Poduje.
Lo más probable es que él sea el próximo Ministro de Vivienda. Pero también lo más probable es que la exigencia sea justamente que no hable, que trabaje, y sobre todo que le devuelva al Estado los casi 12 millones de pesos que le exige devuelta la demanda interpuesta por el Consejo de Defensa del Estado. Se vería muy feo que Poduje asumiera como Ministro de Vivienda con este problema no resuelto.
Poduje perdió su elección en Viña del Mar porque se puso hablar de más, peleó con todos y solo él fue el derrotado. La experiencia esperemos le sirva. Cuentan en el círculo íntimo de la Moneda chica que incluso lo mandaron a unos cursos especiales para que pueda relacionarse mejor. Es la exigencia que le pidieron. ¿Será capaz? Ministro será, es casi un hecho. Veremos si se contiene, todo un desafío para el genial arquitecto, cuyo principal enemigo siempre ha sido él mismo.