El elenco xeneize fue despedido entre pifias tras empatar sin goles.
Boca Juniors atraviesa uno de sus momentos más complejos de la temporada y la paciencia de su hinchada comienza a agotarse. Este viernes, el cuadro xeneize fue despedido con abucheos y pifias en La Bombonera, tras igualar 0-0 ante Racing por la sexta fecha del Torneo de Apertura de la Liga Profesional.
El equipo presidido por Juan Román Riquelme volvió a mostrar un rendimiento opaco, sin ideas ofensivas ni claridad para romper la defensa rival, lo que profundizó la sensación de crisis deportiva que rodea al club.
En el once titular estuvo el volante chileno Williams Alarcón, quien cumplió una actuación discreta y sin mayor incidencia en el juego. El mediocampista fue reemplazado a los 62 minutos por Ángel Romero, en medio del descontento generalizado del público.
El otro jugador nacional del plantel, Carlos Palacios, no fue convocado para este encuentro debido a que continúa recuperándose de una lesión en la rodilla, lo que redujo aún más las variantes ofensivas del conjunto local.
En la vereda opuesta, Racing Club tampoco contó con presencia chilena, ya que el delantero Damián Pizarro no fue citado para el compromiso disputado en Buenos Aires.
Con este resultado, Boca Juniors sigue sin encontrar regularidad en el torneo y el clima en el estadio refleja un quiebre creciente entre el equipo y su hinchada, que exige respuestas inmediatas para salir de una crisis que, por ahora, parece lejos de resolverse.
PURANOTICIA