El objetivo principal con todo esto es que sean sitios transparentes y seguros. En donde se pueda jugar a la ruleta, blackjack o lo que se quiera sabiendo que se cobrarán los premios obtenidos.
Chile sigue en discusión sobre cómo terminar de regular sus casinos online y apuestas. Si bien el proyecto de ley fue aprobado y avanza en línea en el Senado, aún hay una parte un poco “gris” en el marco regulatorio. Mientras tanto el Ministerio de Hacienda, la Dirección de Presupuestos (Dipres) y la Superintendencia de Casinos y Apuestas ajustan los cálculos sobre cuánto dinero podrían aportar estas industrias a las arcas públicas.
Después de varios años en donde las plataformas crecieron exponencialmente, llegó el momento de crear una regulación. Fue el Gobierno el que impulsó un proyecto de ley para regular los casinos online Chile confiables y así proteger a todos los jugadores. El objetivo principal con todo esto es que sean sitios transparentes y seguros. En donde se pueda jugar a la ruleta, blackjack o lo que se quiera sabiendo que se cobrarán los premios obtenidos.
En el mes de agosto del 2025, el Senado aprobó el proyecto de ley para regular todas estas plataformas en línea en Chile. Desde entonces, se está en tramitación en lo que es la Cámara Alta, haciendo ajustes en los impuestos y en los controles de juego responsable.
Uno de los puntos más sensibles en todo esto es el evaluar con las autoridades cuál será la carga tributaria total.
La propuesta inicial del Gobierno, es que las apuestas en línea lleguen a pagar el IVA como si fuera un servicio digital. A eso se le suma un impuesto específico del 20% sobre los ingresos brutos. Esto es algo muy similar a lo que pagan los casinos físicos. Pero, se le sumarían otros cargos que están asociados a la obtención de la licencia para operar. Sumado todo, se estima que la carga impositiva será cercana al 37,6% del ingreso bruto.
Actualmente los reguladores chiles como la SCJ trabajan con varios escenarios sobre lo que será el impacto fiscal. Para ello combinan supuestos de tasas impositivas, tamaños de mercado y grados de canalización de lo ofertado.
Lo difícil de todo esto es encontrar el equilibrio entre la carga fiscal que puede ser demasiado alta y la regulación que podría ser poco atractiva para los operadores extranjeros. Como consecuencia, esto podría llevar a que se siga adelante con el juego ilegal. De ahí que se estén comparando con las experiencias en otros países como España, Reino Unido o Colombia.
Solo queda esperar a que Chile encuentre ese equilibrio deseado entre el avance del proyecto, la autorización final y crear unas proyecciones de impacto financiero acertadas para todos.
PURANOTICIA