La autoridad regional advirtió sobre la suciedad y los riesgos asociados al abandono de los terrenos donde funcionó el Sanatorio Marítimo, mientras quienes transitaban por el sector valoraron la posibilidad de habilitar espacios gastronómicos, comerciales y turísticos.
La recuperación de uno de los terrenos que permanece largos años abandonado en el borde costero de Viña del Mar volvió a instalarse en la discusión luego de conocerse la propuesta para desarrollar el denominado proyecto «Mercado del Mar», iniciativa que busca transformar el paño donde funcionó el antiguo Sanatorio Marítimo en un espacio abierto, con gastronomía, productos del mar, comercio local y actividades culturales.
Durante la mañana de este viernes 23 de octubre, el delegado presidencial regional de Valparaíso, Manuel Millones, y personas que transitaban por este punto de la zona costera viñamarina abordaron la posibilidad de dar un nuevo uso al terreno, que se ubica frente a la playa, en avenida San Martín y a pocos metros del muelle Vergara.
La propuesta está a cargo de Territoria, empresa que suscribió un acuerdo de compra con Banco Internacional para adquirir el terreno de aproximadamente media hectárea. Sin embargo, la iniciativa sólo permanece en etapa conceptual y su desarrollo está condicionado a la obtención de una serie de permisos necesarios, por lo que todavía no existe una concreción definitiva del proyecto a realizarse.
Cabe recordar que el lugar albergó al Sanatorio Marítimo entre 1932 y 2010. Desde entonces, el terreno ha permanecido cerrado y su recuperación se ha mantenido como una aspiración para quienes esperan una nueva utilización de este espacio.
El delegado presidencial regional de Valparaíso, Manuel Millones, sostuvo que la continuidad del estado actual del terreno representa el principal escenario que se debe evitar y planteó que el desarrollo de una iniciativa debe considerar tanto la inversión privada como las necesidades de la ciudad y sus habitantes.
"Lo peor que puede ocurrir es que termine en lo que hoy día está. Éste es un lugar abandonado, sucio y es un factor de riesgo. Finalmente, que generemos un consenso de qué es lo mejor para la ciudad está bien. El inversionista invierte, pero también tenemos que considerar los intereses de la ciudad, de los vecinos y también de ese espacio que hay que recuperar. Hoy día lo peor que nos puede ocurrir es que se siga dilatando estas decisiones", manifestó la primera autoridad de Gobierno en la región.

De igual forma, enfatizó que "el inversionista tendrá que atravesar los mismos trámites: los permisos, la situación ambiental, la Dirección de Obra, la ley que regula las construcciones en el borde costero, pero en este caso uno espera que eso se concrete y que tenga el menor impacto posible".
Junto a ello, Millones recordó que "también hay una carga vial importante respecto a lo que se construye y yo espero conocer pronto cuál va a ser la inversión y cuál va a ser el proyecto que ahí se va a concretar. Uno sabe que viene la compra del terreno, pero no sabemos qué es lo que va a ocurrir, si se va a terminar el hotel, recordemos que había una cadena internacional importante, pero lo que nos interesa es que la ciudad recibe inversiones. Hoy día Viña del Mar requiere inversiones de estas caracísticas inmobiliarias para que levanten el empleo, la economía y también ayuden al turismo".
Por último, reiteró que "lo peor que puede ocurrir, reitero, es que se mantenga como está: abandonado, que genera suciedad, contaminación y un foco de riesgo de insalubridad y también de delincuencia. Yo espero que se concrete un proyecto, pero esa es una decisión que le corresponde a la Dirección de Obras Municipales de Viña del Mar y a la autoridad comunal otorgar los permisos correspondientes".
Entre quienes transitaban por este punto de la zona costera durante la mañana de este viernes también hubo opiniones favorables a la posibilidad de recuperar el terreno. Mauricio, vecino del sector, consideró que la propuesta podría contribuir a ampliar la oferta gastronómica y turística en ese tramo de la costa viñamarina.
"Ideas han habido muchas, pero yo creo que es un buen proyecto. Pienso que es un aporte para el turismo en la zona. Yo pienso que es un aporte porque aquí realmente no hay negocios gastronómicos en toda la zona de aquí hasta Reñaca", comentó.
El vecino, sin embargo, también manifestó su preocupación por el estado del entorno, diciendo que "ojalá que terminaran la iglesia que están haciendo acá, que está abandonada de hace varios años también. Además este sector está muy insalubre y hay gente muy mala, porque vienen con sus carpas para instalarse todo el verano. Esta es una playa que ya está tomada casi por la delincuencia".
Catalina, turista que recorría el borde costero de la Ciudad Jardín, también valoró la posibilidad de que el espacio deje de permanecer cerrado y sea destinado a actividades que puedan disfrutar quienes visitan este sector de la comuna.

"Llegas y lo primero que ves cuando vas caminando por la costa es esto y te estropea toda la visual. Creo que llevan años sin hacer nada, entonces creo que es momento de por último poner una feria, algún puestito o algo similar. Mientras hagan útil el lugar y al final no se meta gente porque lo van a estropear, y mientras mejoren la visual, estaría bien", expresó.
La visitante planteó que "no es lo mismo venir, sacarse una foto y que se vea esto detrás, en cambio sacar una foto donde se vea un sitio premium con sus tienditas, donde nos podamos tomar algo dentro, entonces no es lo mismo".
La propuesta de Territoria contempla un Mercado del Mar integrado al paseo costero, con espacios gastronómicos, productos del mar, comercio local y actividades culturales. La empresa ha señalado que busca generar un lugar de encuentro vinculado con la identidad marítima de Viña del Mar y que mantenga actividad durante todo el año.
No obstante, cabe recordar que el proyecto todavía está en una fase conceptual. De esta manera, su desarrollo deberá avanzar en diálogo con la Municipalidad de Viña del Mar, los vecinos, las cámaras de comercio y turismo y las organizaciones vinculadas al patrimonio, además de obtener los permisos requeridos.
Por ahora, tanto las declaraciones del delegado Manuel Millones como las opiniones recogidas entre quienes transitaban por el sector apuntan a una expectativa común: que el terreno deje atrás su actual condición y pueda tener un nuevo uso para Viña del Mar. La forma que adoptará esa recuperación, sin embargo, dependerá de la definición del proyecto y de la aprobación de los permisos correspondientes.
PURANOTICIA