El directorio de ENAP reconoció que existieron inconsistencias en los reportes relacionados con la recuperación de dióxido de azufre (SO₂), admitiendo que durante años se informó una recuperación superior al 98%, cuando al corregir la metodología utilizada las cifras se acercaban al 90%.
La Comisión de Medio Ambiente del Senado, presidida por el senador Andrés Longton, recibió este martes al presidente del directorio de ENAP, Cristian Muga, para abordar las graves irregularidades detectadas en los reportes ambientales de la Refinería Aconcagua de Concón, antecedentes que dieron origen a una investigación de la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA), la desvinculación de ocho funcionarios y una denuncia penal presentada por la propia empresa estatal.
Durante la sesión, el directorio de ENAP reconoció que existieron inconsistencias en los reportes relacionados con la recuperación de dióxido de azufre (SO₂), admitiendo que durante años se informó una recuperación superior al 98%, cuando al corregir la metodología utilizada las cifras se acercaban al 90%.

Tras la exposición, Longton, calificó los antecedentes como "extremadamente preocupantes" y sostuvo que los hechos deben investigarse hasta sus últimas consecuencias: "Lo que escuchamos hoy en la comisión es grave. La propia empresa reconoció que durante años se reportaron cifras que no reflejaban adecuadamente la realidad operacional de una empresa estatal. Si hubo una alteración deliberada de información ambiental estaríamos frente a un eventual delito. Y si no fue así, igualmente estaríamos frente a una negligencia inexcusable. En cualquiera de los dos casos corresponde determinar responsabilidades", afirmó.
El parlamentario recordó que fue integrante de la comisión investigadora que analizó la crisis ambiental de Quintero y Puchuncaví en 2018, por lo que conoce de primera fuente la preocupación permanente de las comunidades respecto de la contaminación y sus efectos en la calidad de vida.

"Las familias de Concón, Quintero y Puchuncaví llevan años exigiendo transparencia y certezas. Por eso resulta particularmente grave que hoy estemos hablando de reportes que no eran lo suficientemente fidedignos respecto de emisiones que debían ser controladas. La confianza pública se construye sobre información veraz y verificable", señaló.
Longton valoró que ENAP haya entregado antecedentes respecto de la inexistencia de superaciones de la norma de calidad del aire para dióxido de azufre durante el período investigado, aunque advirtió que aquello no disminuye la gravedad institucional de lo ocurrido: "Es una buena noticia que, según los antecedentes entregados por la empresa, no existan registros que permitan asociar estas irregularidades a episodios de superación de la norma de calidad del aire. Sin embargo, eso no elimina la necesidad de esclarecer completamente los hechos ni de establecer todas las responsabilidades administrativas y eventualmente penales que correspondan", indicó.
El legislador agregó que este caso cobra especial relevancia porque actualmente el Senado se encuentra tramitando el proyecto que fortalece las facultades de la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA), iniciativa que precisamente busca robustecer los mecanismos de fiscalización y control. "Buscamos mejorar la capacidad fiscalizadora de la SMA y avanzar hacia sistemas de control más exigentes y efectivos. Esto refuerza la necesidad de dotar a la autoridad de mejores herramientas para verificar el cumplimiento ambiental y no depender exclusivamente de los antecedentes que entregan las propias empresas", sostuvo el senador.

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