La compra forma parte del proceso de renovación de armamento institucional, orientado a mejorar la seguridad de los funcionarios, la eficiencia operativa y la continuidad del servicio policial.
El Presidente José Antonio Kast visitó la Prefectura GOPE de Carabineros con el fin de verificar la adquisición de 300 modernas subametralladoras checas CZ Scorpion EVO 3 A1, calibre 9 milímetros, junto con presenciar una demostración en terreno.
La compra forma parte del proceso de renovación de armamento institucional, orientado a mejorar la seguridad de los funcionarios, la eficiencia operativa y la continuidad del servicio policial.
Según Carabineros, la adquisición responde a la necesidad de renovar la actual plataforma de subametralladoras UZI, cuyo prolongado uso ha generado desafíos técnicos relacionados con el desgaste del material y el incremento de los costos de mantenimiento.
En este contexto, la incorporación de las CZ Scorpion permitirá avanzar hacia una plataforma más moderna, liviana y ergonómica, acorde con los requerimientos actuales de la función policial. Asimismo, la renovación busca estandarizar el equipamiento institucional, fortalecer la función policial y asegurar mejores condiciones de soporte logístico a largo plazo.
El proceso contempla 300 unidades, lo que representa un subtotal de inversión de cerca de US$586.500, según los antecedentes del proceso de adquisición.
Uno de los aspectos considerados en la contratación es la sostenibilidad del equipamiento. Las nuevas subametralladoras cuentan con una vida útil proyectada de 12 años, soporte posventa por el mismo período y una garantía técnica para las fallas cubiertas por el proveedor. Estas condiciones buscan asegurar la disponibilidad de asistencia técnica y repuestos, reduciendo las dificultades logísticas asociadas al mantenimiento del armamento.
La planificación institucional proyecta una demanda más de 6.000 subametralladoras. Además, los antecedentes de la presentación contemplan un aumento del contrato en 90 unidades, con llegada estimada para diciembre de 2026, lo que permitiría alcanzar un total de 390 unidades durante ese año.
La incorporación de las subametralladoras CZ Scorpion constituye una medida de modernización del equipamiento de Carabineros de Chile, con implicancias operativas, logísticas y administrativas.
A través de esta renovación, la institución busca disponer de material acorde con las exigencias actuales del servicio policial, fortalecer la seguridad de su personal y mantener la continuidad de sus capacidades operativas en beneficio de la seguridad pública.
PURANOTICIA