Diversos expertos alertan que esta carencia impacta directamente en la sobrevida de los enfermos, puesto que entorpece y posterga el manejo clínico de su condición.
Una preocupante brecha de acceso a la salud quedó en evidencia al revelarse que ocho regiones de Chile no poseen recintos especializados en radioterapia. Diversos expertos alertan que esta carencia impacta directamente en la sobrevida de los enfermos, puesto que entorpece y posterga el manejo clínico de su condición.
La falta de esta infraestructura médica golpea con mayor fuerza a las zonas extremas del país. Entre las áreas afectadas se enumeran Arica y Parinacota, Tarapacá, Aysén y Magallanes, además de Ñuble y Coquimbo, junto a otras localidades.
El reporte detalla que entre un 50% y un 80% de las personas con diagnósticos oncológicos requerirán someterse a este procedimiento durante el curso de su patología. El método consiste en aplicar altas dosis de radiación para aniquilar las células malignas de forma focalizada. Si bien es habitual que se complemente con cirugías o quimioterapia, los cálculos indican que hasta en un 40% de los cuadros clínicos basta exclusivamente con la radioterapia para enfrentar la enfermedad.
El presidente de la Sociedad Chilena de Radioterapia, Hernán Letelier, expone el panorama actual: "El cáncer ya es la primera causa de muerte en Chile y los casos van en aumento, en parte por la mayor expectativa de vida de la población, por lo que la necesidad de radioterapia también va ir creciendo". Justamente, esta problemática es uno de los ejes centrales del XIX congreso de dicha organización, evento que arranca durante esta jornada en la comuna de Panguipulli.
Por su parte, la directora del Instituto Nacional del Cáncer y médico oncólogo, Berta Cerda, subraya la relevancia de esta técnica médica. "La radioterapia es un pilar fundamental del tratamiento del cáncer", afirma la especialista, añadiendo que "Tiene una acción localizada sobre el tumor y eventualmente la diseminación, evitando daño en órganos sanos y presentando menos efectos secundarios que las terapias sistémicas en general". Asimismo, la profesional complementa que su uso abarca tanto enfermedades hematológicas (leucemias agudas y linfomas) como tumores de tipo sólido (próstata, gástrico, cuello uterino y mama).
A nivel nacional, las cifras muestran que anualmente se detectan cerca de 60 mil nuevos diagnósticos de cáncer en Chile. Frente a este volumen, Letelier, quien también se desempeña como radio-oncólogo en la Fundación Arturo López Pérez, lanza una dura advertencia: "Si consideramos que el 60% requiere radioterapia, estamos hablando de unos 36.000 pacientes. Sin embargo, entre 11.000 y 15.000 no la reciben".
Pero el déficit no se limita únicamente a un tema de volumen de atención, sino también a la equidad del sistema. El jefe del Departamento de Cáncer de la Subsecretaría de Salud Pública del Ministerio de Salud, Alejandro Berkovits, detalla esta disparidad: "Un paciente Fonasa accede oportunamente entre el 35% y 40% de las veces; uno con Isapre, más del 90%".
(Imagen referencial: FALP)
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