El mandatario ucraniano defendió las ofensivas de larga distancia como respuesta a los recientes bombardeos rusos en Kiev y Járkov. En tanto, Donald Trump cuestionó el impacto de estas acciones en el suministro energético.
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, celebró este lunes nuevos ataques de larga distancia contra instalaciones petroleras y objetivos militares rusos, una ofensiva que ha sido cuestionada públicamente por Estados Unidos debido a su impacto en el suministro y los precios de los combustibles.
Zelenski señaló que estos ataques responden a los bombardeos rusos "contra la vida", registrados durante la pasada noche en regiones como Kiev y Járkov, que dejaron varios muertos y decenas de heridos.
"Anoche nuestros ataques fueron dirigidos contra dos instalaciones de defensa en las regiones de Tula y Vorónezh", mientras que las unidades del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) "también llevaron a cabo operaciones efectivas contra instalaciones petroleras del agresor en la región de Krasnodar", detalló.
Zelenski también informó, a través de un mensaje en redes sociales, de nuevos ataques contra instalaciones utilizadas por Rusia para lanzar drones contra Ucrania en Kaluga y Oriol, además de posiciones en Briansk y "un objetivo en el mar Negro".
El mandatario ucraniano agradeció a las fuerzas de su país por los esfuerzos desplegados para llevar la guerra de vuelta al lugar de "donde surgió" y remarcó que "Rusia debe dejar de escalar" el conflicto.
A medida que Ucrania ha mejorado sus capacidades militares, en los últimos meses se han registrado ataques de larga distancia casi a diario contra posiciones rusas, llegando incluso a alcanzar una planta de procesamiento de gas en Novi Urengói, ubicada a más de 3.000 kilómetros de distancia de la línea del frente.
Estos ataques han sido ya cuestionados por el propio presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha propuesto a su homólogo ucraniano centrar los esfuerzos en otro tipo de objetivos estratégicos, debido a la escasez de combustible y al aumento de los precios que provocan los daños en el suministro ruso.
El Kremlin, por su parte, ha reafirmado las declaraciones realizadas hace unos días por el presidente ruso, Vladimir Putin, quien aseveró que los ataques ucranianos suponen una escalada del conflicto y dificultan cualquier posibilidad de negociación.
"Ucrania tendrá que pagar las consecuencias de las acciones llevadas a cabo en los últimos meses", ha advertido el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, quien ha reiterado que el Ejército ruso continuará con "su operación militar especial, atacando de forma muy sistemática los objetivos que considere oportunos".
A su vez, Peskov ha señalado que los intereses rusos en una eventual mesa de negociación son conocidos, comenzando principalmente por su propia seguridad. "Debemos asegurarnos de que nadie se sienta tentado de anunciar planes para asestar un golpe devastador contra Rusia", ha dicho, según recogen agencias rusas.
El pasado viernes, Zelenski reveló una nueva propuesta de Estados Unidos para reiniciar las conversaciones a tres bandas, con Emiratos Árabes Unidos nuevamente como sede, aunque hasta ahora no se ha establecido una fecha para su eventual reanudación.
Se trata de un formato de negociación similar al que se desarrolló hasta febrero de este año, proceso que se vio interrumpido por la falta de acuerdos importantes y, especialmente, por la salida de Estados Unidos como mediador debido al inicio de su guerra particular con Irán.
Entre las materias que continúan sin puntos de acuerdo se encuentran el control de la central nuclear de Zaporiyia, las garantías de seguridad para Ucrania y, especialmente, la soberanía de los territorios que Kiev ha perdido durante el conflicto.
PURANOTICIA