Scott Bessent aseguró que utilizarán "todo su poder y fuerza" contra los países que continúen haciendo negocios con Irán y anticipó las "sanciones más severas de la historia".
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, lanzó una dura advertencia a los aliados de Washington y al resto de los países que mantengan vínculos comerciales con Irán, en el marco de la guerra económica anunciada por el presidente Donald Trump.
En una entrevista con la cadena CNBC, Bessent llamó a los socios de Estados Unidos a tomar una posición frente a la ofensiva contra Teherán y fue categórico al señalar: "O están con nosotros o están contra nosotros".
El funcionario apuntó especialmente contra los países que continúen realizando operaciones comerciales con Irán. En ese sentido, sostuvo: "Si insisten en hacer negocios con ellos, ya sea transfiriendo dinero, comprando su petróleo, realizando primero el transporte marítimo, entonces el Tesoro de Estados Unidos y el Gobierno de Estados Unidos pondrán todo su poder y fuerza para obligarlos".
Bessent extendió además el llamado a la comunidad internacional. "Es hora de que nuestros aliados y el resto del mundo tomen una decisión", afirmó.
Consultado específicamente por China, principal rival económico de Estados Unidos, el secretario del Tesoro adoptó un tono más cauteloso y señaló que "muchas conversaciones es mejor tenerlas en privado".
De todas formas, sostuvo que Beijing tendría incentivos para respaldar la estrategia estadounidense, debido a su dependencia energética. "Los chinos obtienen el 50% de su energía del interior, del Golfo; así que se harían un gran favor uniéndose a la causa", argumentó.
Bessent adelantó que el próximo lunes ofrecerá una conferencia de prensa para entregar mayores detalles sobre la estrategia económica contra Irán, aunque anticipó parte de las medidas que impulsará la administración Trump.
"Vamos a aplastar la economía de este régimen asesino", afirmó, argumentando que el objetivo es reducir la capacidad del gobierno iraní para financiar y proyectar poder a través de sus aliados.
El secretario del Tesoro también anticipó un fuerte impacto económico dentro de Irán, con "una inflación sustancial, tanto inflación de alimentos como inflación general".
Frente a quienes cuestionan la efectividad de las medidas, Bessent defendió la estrategia impulsada por Washington. "Tenemos una combinación. Es un golpe doble. Tenemos el bloqueo y vamos a imponer las sanciones más severas de la historia", sostuvo.
En la misma línea, insistió en que "esto funcionará" y comparó la estrategia con acciones aplicadas anteriormente por el gobierno de Trump.
"Funcionó en Venezuela cuando impusimos el bloqueo. Está funcionando en Cuba ahora mismo. Y va a funcionar en Irán, y vamos a derrocar a este régimen", aseguró.
Pese a la dureza de sus declaraciones, Bessent planteó que la estrategia económica podría evitar una escalada militar de grandes proporciones.
"Si estamos ejerciendo la máxima presión económica, entonces eso significa que probablemente no habrá un reinicio cinético a gran escala", explicó, aunque precisó que cualquier decisión de ese tipo dependerá del presidente Trump.
El secretario también se refirió al comportamiento del mercado petrolero tras el anuncio de la ofensiva económica y afirmó que "los mercados petroleros están malinterpretando el significado de esta presión económica".
Según Bessent, Estados Unidos mantiene el control de una zona estratégica del estrecho de Ormuz y cuenta con capacidad para continuar trasladando hidrocarburos a través de ella.
Estados Unidos tiene "el control del estrecho" de Ormuz, afirmó el funcionario, agregando que sus fuerzas pueden "continuar extrayendo grandes cantidades de energía" mediante el denominado carril sur.
Las autoridades iraníes han cuestionado previamente que exista una ruta segura para atravesar esa zona, ubicada frente a las costas de Omán. El estrecho ha sido escenario de distintos incidentes que han afectado a buques cargueros, mercantes y petroleros.
De acuerdo con información publicada por Axios, las Fuerzas Armadas estadounidenses establecieron un corredor meridional por el que entre 15 y 20 petroleros han ingresado y salido del estrecho cada noche, movilizando unos 10 millones de barriles de petróleo diarios, aproximadamente la mitad del volumen registrado antes de la guerra.
Una fuente estadounidense citada por el medio aseguró que "Llevamos ya dos meses controlando el carril sur del estrecho de Ormuz. La Guardia Revolucionaria Islámica puede ser un fastidio, pero no controla el estrecho. Nosotros sí".
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