La primera ministra y favorita electoral prometió mayores exigencias a extranjeros residentes.
La primera ministra japonesa y favorita para las elecciones legislativas, Sanae Takaichi, cerró este sábado su campaña electoral con un multitudinario acto en Tokio, donde prometió endurecer la política migratoria como parte central de su próximo programa de gobierno.
Durante su discurso, la también presidenta del Partido Liberal Democrático (PLD) afirmó que su administración investigará si los extranjeros cumplen con el pago de impuestos y seguros, además de exigir el aprendizaje del idioma japonés y su cultura, señalando que estas medidas no buscan promover la xenofobia, sino garantizar que las leyes se cumplan de manera equitativa.
Takaichi sostuvo que su objetivo es que “los japoneses puedan vivir en paz y sin un sentimiento de injusticia”, defendiendo la necesidad de reglas más estrictas para la convivencia social. En paralelo, reiteró su intención de impulsar el crecimiento económico y alcanzar una supermayoría parlamentaria que le permita implementar profundas reformas estructurales.
En materia internacional y de defensa, la mandataria señaló que una economía fortalecida permitirá mayores inversiones en seguridad, afirmando que su meta es “hacer al archipiélago japonés fuerte y próspero de nuevo”, en un guiño al lema del presidente estadounidense Donald Trump. Además, aseguró que Japón debe ser un país donde la ciudadanía pueda tener esperanza.
Finalmente, Takaichi anunció que tras las elecciones retomará conversaciones con Rusia para avanzar hacia un tratado de paz por las islas Kuriles, calificando este tema como una prioridad diplomática. Según las últimas encuestas, el PLD lidera con un 42,3% de apoyo, perfilándose como la principal fuerza política tras los comicios de este domingo.
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