Durante el Ángelus en la plaza de San Pedro, el Pontífice pidió que “callen las armas” y se abra un espacio de diálogo ante la violencia en Irán y la región. En el marco del Día Internacional de la Mujer, también denunció la discriminación y la violencia que aún sufren muchas mujeres en el mundo.
El Papa León XIV pidió este domingo el cese del "estruendo de las bombas", el silencio de las armas y que se abra un espacio de diálogo en el que se escuche "la voz de los pueblos".
Así lo solicitó durante la oración del Ángelus en la plaza de San Pedro del Vaticano, en la que también recordó la celebración del Día Internacional de la Mujer.
"Siguen llegando noticias que causan profunda consternación. A los episodios de violencia y devastación, y al clima generalizado de odio y miedo, se suma el temor de que el conflicto se extienda. Elevamos nuestra humilde oración al Señor para que cese el estruendo de las bombas, que las armas calles y se abra un espacio para el diálogo", señaló el Pontífice.
En particular, el Papa mencionó la "violencia y la devastación" y el "clima generalizado de odio y miedo" en Irán y en toda la región, y subrayó su temor de que el conflicto pueda hacer que países vecinos, como el "amado Líbano", vuelvan a "hundirse en la inestabilidad".
En su oración también se encomendó a la Virgen María, a quien pidió que interceda "por quienes sufren a causa de la guerra" y "guiara los corazones por caminos de reconciliación y de esperanza".
Este domingo se conmemora el Día Internacional de la Mujer, una efeméride que el Papa recordó para animar a los fieles a reconocer "la igual dignidad de hombres y mujeres". En este sentido, denunció que muchas mujeres, desde la infancia, siguen siendo discriminadas y sometidas a diversas formas de violencia, y comentó que "a ellas, de manera especial, va mi solidaridad y mis oraciones".
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