La epidemia en la República Democrática del Congo ya registra más de 2.000 muertes. El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, afirmó que esta "es la segunda epidemia de ébola más grande registrada".
El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió este miércoles que el brote de ébola que afecta a República Democrática del Congo (RDC) sigue llevando mucha ventaja, después de registrar 4.449 casos confirmados y 2.061 muertes.
"Ya es la segunda epidemia de ébola más grande registrada y se está moviendo más rápido que cualquier brote anterior de ébola. A su ritmo actual, está en camino de superar el brote de ébola que tuvo lugar en África Occidental de 2014 a 2016", aseveró en rueda de prensa tras su viaje la semana pasada a RDC.
Según señaló, "lo más preocupante" es que un alto porcentaje de muertes se siguen dando en comunidades en lugar de en las unidades de tratamiento, lo que implica que hay cadenas de transmisión desconocidas y hasta que no se identifiquen y se corten, no se podrá detener el brote.
"La atención clínica temprana y los entierros seguros y dignos son, por lo tanto, críticos para interrumpir la transmisión del ébola. Y ambos dependen de la confianza de las comunidades afectadas, lo que significa que el compromiso comunitario y la propiedad comunitaria son esenciales. No hay otra manera", destacó.
Con el foco puesto en interrumpir la transmisión, detalló que la OMS, bajo el liderazgo del gobierno de RDC y con la colaboración de socios, está trabajando para identificar cada caso sospechoso y darle atención, a fin de alcanzar el objetivo del 95 por ciento en rastreo de contactos, necesario para frenar la transmisión y que en la actualidad se encuentra alrededor del 80 por ciento.
Otro de los objetivos, según señaló, es triplicar recursos, alcanzando las 3.000 camas en 12 semanas y reclutando y formando a tres trabajadores sanitarios por cada paciente. "Eso son miles más de los que tenemos en este momento", precisó.
No obstante, resaltó que se ha logrado un progreso significativo y más de 21.000 trabajadores sanitarios ya han sido formados, además de que los centros de tratamiento, equipos de entierro seguro, laboratorios y el compromiso comunitario están operando en las provincias afectadas, alcanzando a cientos de miles de personas.
En esta línea, celebró que 886 pacientes se han recuperado, aun sin contar con terapias específicas y vacunas, que ha detallado que están avanzando en ensayos. En concreto, señaló que dos vacunas específicamente diseñadas contra el virus Bundibugyo, causante de este brote y para el que no hay tratamiento ni vacuna concretos, iniciaron ensayos de seguridad de fase uno en humanos.
Además, destacó que dos nuevos estudios en animales de la vacuna contra el virus del ébola Zaire, la especie más común y causante de anteriores brotes, mostraron evidencia prometedora de protección cruzada en animales. "La OMS ha recomendado la inclusión de la vacuna en un ensayo de fase tres, que esperamos iniciar lo antes posible", recordó.
"Al mismo tiempo, estamos avanzando rápidamente para generar evidencia sobre tratamientos. El ensayo 'Partners' patrocinado por la OMS ha alcanzado ahora el hito de 100 pacientes", agregó.
Tras ello, enfatizó que el reto en el que deben trabajar ahora consiste en implementar estas intervenciones a la escala y velocidad necesarias para adelantarn al brote. Para ello, ha afirmado que se requiere financiación y, a este respecto, detalló que, de los 518 millones de dólares (unos 449 millones de euros) requeridos para el Plan Continental de Preparación y Respuesta, se han desembolsado 264 millones (unos 229 millones de euros).
"Necesitamos una financiación que sea oportuna, impactante y sostenible. Y también necesitamos acceso y seguridad en las zonas afectadas para garantizar que la respuesta pueda operar de manera segura y efectiva", subrayó.
Sobre una fecha estimada para alcanzar el pico de la epidemia, el director de Operaciones de Salud, Emergencias, Alerta y Respuesta, Abdirahman Mahamud, señaló en la misma rueda de prensa que hay que tener en cuenta que no se trata de un brote homogéneo, por lo que en algunas zonas no se ha alcanzado el pico, mientras que en otras se ha empezado a observar un descenso de casos.
"A menos que abordemos el foco principal, que es el área metropolitana de Bunia, seguiremos viendo una oleada tras otra", aseveró.
Tras ello, señaló que el brote anterior se prolongó durante más de dos años. "No queremos que eso se repita", resaltó, para apuntar que la esperanza es contenerlo en los próximos seis meses, aunque precisó que existe un escenario más desfavorable en el que este brote podría durar entre nueve y 12 meses.
(Imagen: Europa Press)
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