El ministro de Exteriores iraní aseguró que existen canales de comunicación activos con Washington pese a la tensión por las protestas y las amenazas de intervención de Donald Trump.
El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, ha asegurado este lunes que Teherán "no quiere guerra, pero está totalmente preparado para una" y ha apostado por unas "negociaciones justas" con Estados Unidos tras las amenazas de Donald Trump de intervenir ante la represión de las protestas.
"Irán no quiere una guerra, pero está totalmente preparado para una guerra", ha señalado Araqchi. "También estamos preparados para unas negociaciones, pero unas que sean justas, con los mismos derechos y respeto mutuo", ha afirmado ante embajadores extranjeros, según ha recogido la cadena de televisión pública iraní IRIB.
El portavoz de la cartera de Exteriores, Esmaeil Baqaei, ha afirmado este mismo lunes que el canal de comunicación con Estados Unidos "está abierto". "Cuando es necesario, se intercambian mensajes a través del mismo", ha subrayado, antes de recalcar que Irán "siempre se ha ceñido al principio de diplomacia y negociación".
Poco antes, Araqchi había denunciado que las manifestaciones derivaron en violencia para dar una "excusa" a Estados Unidos para intervenir. "Estaba totalmente claro que había planes para sacar a los manifestantes de su camino y generar caos social", apuntó, al tiempo que indicó que "el objetivo era aumentar la cifra de muertos en las protestas porque Trump dijo que intervendría si aumentaba la cifra de fallecidos".
Por otra parte, el ministro destacó que el país atraviesa ahora una tercera fase, que arrancó el 10 de enero, y que ha derivado en que "la situación esté bajo control", después de que una organización no gubernamental Hrana, fundada en 2005 y con sede en Estados Unidos, cifrara en más de 500 los muertos durante las protestas.
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