El ministro de Transportes, Óscar Puente, anunció que se sopesa la suspensión del servicio para acortar de cinco a dos años las labores de mantenimiento y mejorar la puntualidad de la ruta, una opción evaluada en la rueda de prensa convocada tras el reciente accidente ferroviario en la línea Madrid-Sevilla.
Tras el accidente ferroviario registrado en la ruta Madrid-Sevilla, el ministro de Transportes de España, Óscar Puente, anunció que el Gobierno evalúa cerrar durante dos años la línea de trenes de alta velocidad entre Madrid y Barcelona, con el objetivo de ejecutar las obras de remodelación que fueron programadas el año pasado.
Puente explicó que se trata de trabajos similares a los que se realizan en países como Alemania, donde habitualmente se suspende el servicio ferroviario mientras se desarrollan las obras de renovación de las vías, permitiendo concentrar las labores en un periodo más acotado.
En España, en cambio, las intervenciones suelen ejecutarse sin interrumpir completamente el servicio, aprovechando los horarios en que no circulan trenes o mediante cortes puntuales. Esta modalidad busca garantizar que los usuarios puedan continuar viajando, aunque implica que los trabajos se extiendan durante un periodo considerablemente mayor.
El ministro descartó que la eventual medida responda a motivos de seguridad y aclaró que el principal objetivo es mejorar la puntualidad del servicio, un aspecto que se ha visto afectado durante los últimos años debido al aumento de las inversiones destinadas al sistema ferroviario.
"Estaríamos hablando de que una obra que nos puede llevar cinco años en banda de mantenimiento, podríamos dejarla reducida a menos de 24 meses o 12 meses en condiciones normales, pero durante ese tiempo privaríamos a los usuarios del servicio. Es algo que tenemos que valorar", concluyó durante la rueda de prensa convocada a raíz del accidente ferroviario ocurrido en Urda, Toledo.
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