El Mandatario sostuvo varios encuentros clandestinos con Zhihua Yang, un empresario chino con contratos con el Estado.
La Fiscalía General de Perú puso en marcha una investigación contra el presidente José Jerí -con apenas tres meses en el cargo- por los posibles delitos de tráfico de influencias y patrocinio ilegal de intereses tras varios encuentros clandestinos con Zhihua Yang, un empresario chino con contratos con el Estado.
A finales de diciembre, la prensa peruana publicó unas imágenes del presidente peruano acudiendo a un establecimiento clausurado de Yang en Lima, un encuentro fuera de su agenda oficial al que acudió en coche oficial. En ellas se ve a Jerí entrando en el local de manera discreta, con capucha y gafas de sol.
Después de afirmar que acudió a la tienda a comprar caramelos chinos, Jerí reconoció haber cometido un "error" que achacó a su forma de hacer política "en las calles". Además, antes de aquel encuentro, Yang visitó el Palacio de Gobierno en al menos tres ocasiones entre diciembre y enero, según registros oficiales.
La prensa peruana aprovechó además para sacar a relucir la frecuente participación de Jerí en actos, cenas y otras actividades con grupos de empresarios y de la sociedad civil china en Perú cuando era congresista.
En las últimas horas, el mandatario peruano anunció que se pone a disposición tanto de las Fiscalía como del Congreso para dar las explicaciones oportunas, mientras la oposición ya trabaja en una moción de censura por incapacidad moral, una figura legal recurrente con la que se han deshecho de varios presidentes.
Sin embargo, las críticas han llegado incluso desde su propio partido, así el diputado Héctor Valer de Somos Perú, partido conservador del que Jerí es vicepresidente, le acusó de "ser parte de un engranaje de corrupción".
(Imagen: Connie France/AFP)
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