La Fiscalía de España solicitó prisión eludible bajo fianza de un millón de euros para Jonathan Andic, detenido este martes por el presunto homicidio de su padre, Isak Andic, fundador de la firma de moda Mango y una de las mayores fortunas del país.
Durante esta jornada, Jonathan Andic declaró ante la titular del Juzgado de Instrucción número 5 de Martorell, en Barcelona, tribunal que lidera la investigación por la muerte del empresario, ocurrida el 14 de diciembre de 2024 tras una sospechosa caída por un barranco en las Cuevas del Salnitre, en Collbató.
El imputado respondió únicamente a las preguntas de su abogado defensor, Cristóbal Martell.
Horas antes de comparecer ante la justicia, Jonathan Andic fue detenido y trasladado a la Comisaría de los Mossos d'Esquadra de Martorell. Posteriormente llegó a dependencias judiciales esposado y con las manos a la espalda.
Inicialmente, la investigación había sido archivada. En enero de 2025, la magistrada a cargo del caso decretó el sobreseimiento provisional de las diligencias abiertas tras analizar un informe policial elaborado por los Mossos d'Esquadra, en el que no se apreciaban indicios de delito.
No obstante, en marzo de ese mismo año la jueza ordenó reabrir la causa para completar nuevas diligencias, entre ellas el análisis del teléfono móvil del fallecido y la toma de declaración a varios testigos presentes en la zona el día de los hechos.
Más adelante, a mediados de octubre, fuentes policiales señalaron que la investigación trabajaba bajo un nuevo escenario. Aunque en un comienzo la principal hipótesis apuntaba a una muerte accidental, el caso comenzó a indagarse como un posible homicidio.
Pese a ello, el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) aclaró entonces que el juzgado mantenía abierta una investigación, aunque sin dirigirla formalmente contra una persona específica.
Isak Andic falleció a los 71 años luego de precipitarse más de 100 metros por un desnivel rocoso en Montserrat, una zona montañosa frecuentada por excursionistas.
Según la reconstrucción inicial, el empresario caminaba junto a su hijo Jonathan cuando cayó al vacío. Fue el propio hijo quien alertó a los servicios de emergencia y aseguró haber escuchado un desprendimiento de piedras y arena antes de perder de vista a su padre.
La disputa económica forma parte del contexto que rodea la investigación, aunque hasta ahora no existen elementos concluyentes que permitan determinar si el caso está directamente vinculado a ella.
El fundador de Mango poseía una fortuna estimada en unos 4.500 millones de dólares y había repartido gran parte de su patrimonio entre sus tres hijos: Jonathan, Judith y Sarah Andic.
PURANOTICIA