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Arquitecto confesó que torturó, asesinó y descuartizó a ocho mujeres en Nueva York

Arquitecto confesó que torturó, asesinó y descuartizó a ocho mujeres en Nueva York

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Rex Heuermann se mostró inexpresivo mientras confirmaba ante el juez Timothy Mazzei que había estrangulado y atado a cada una de ellas de la misma manera antes de abandonar sus restos en las playas remotas de Long Island (Nueva York).

Arquitecto confesó que torturó, asesinó y descuartizó a ocho mujeres en Nueva York
Miércoles 8 de abril de 2026 18:43
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Una saga que duró décadas llegó a su fin en un tribunal del condado de Suffolk, cuando un hombre de un metro noventa y tres, vestido con un traje negro y corbata azul, se paró frente a un juez y confesó los detalles escalofriantes de los asesinatos de 8 mujeres.

Rex Heuermann se mostró inexpresivo mientras confirmaba ante el juez Timothy Mazzei que había estrangulado y atado a cada una de ellas de la misma manera antes de abandonar sus restos en las playas remotas de Long Island (Nueva York).

Respondió "sí" a cada una de las preguntas del juez sobre sus crímenes, sin mirar hacia la sala repleta de familiares de las víctimas, algunos de los cuales contenían el llanto.

Las familias de las mujeres habían esperado más de una década, ya que los investigadores tardaron años en resolver los asesinatos que habían atemorizado a muchos habitantes de Long Island.

"Mucha gente hablaba de ello; no era un tema tabú", dijo Sandra Symon, una compañera de secundaria de Heuermann, a la BBC. "Todo el mundo tenía una teoría".

Esas teorías terminaron en 2023, cuando la policía arrestó a Heuermann, un padre de dos hijos, casado, que vivía en Massapequa Park, un tranquilo suburbio de Long Island, en una casa deteriorada donde pasó su infancia.

El arquitecto de 62 años fue detenido por la policía del condado de Suffolk, que irrumpió en su oficina en Manhattan después de vincularlo con los asesinatos mediante muestras de ADN obtenidas de una caja de pizza.

Heuermann fue acusado inicialmente de los asesinatos de siete mujeres, pero el miércoles se declaró culpable de un homicidio adicional ocurrido en 1996. Aunque muchas de sus víctimas estuvieron desaparecidas durante años, el caso salió a la luz en 2010, cuando los investigadores encontraron restos de cuatro cuerpos en un radio de medio kilómetro en la playa de Gilgo.

Tras declararse inocente al principio, Heuermann finalmente admitió los asesinatos de Melissa Barthelemy, de 24 años; Megan Waterman, de 22; Amber Costello, de 27; Maureen Brainard-Barnes, de 25; Jessica Taylor, de 20; Valerie Mack, de 24; Sandra Costilla, de 28; y Karen Vergata, de 34.

Se cree que todas las víctimas de Heuermann eran trabajadoras sexuales en el momento de su muerte, algunas de ellas contactadas por él a través de sus anuncios en la página de anuncios Craigslist.

Este miércoles, Heuermann ofreció en el tribunal pocos detalles nuevos sobre los asesinatos; simplemente confirmó ante el juez que las atrajo con la promesa de dinero y luego las mató y desmembró antes de dejar sus restos en la playa. Pronunció pocas palabras además de "estrangulación" cuando le preguntaron cómo las mató, y "culpable" cuando se le pidió que registrara sus nuevas declaraciones.

"No había ni una pizca de remordimiento en el rostro de ese hombre", dijo John Ray, abogado de las familias de las víctimas, tras la audiencia. "Se mostró tan frío como el hielo".

Recibió varias cadenas perpetuas, que le serán impuestas formalmente el 17 de junio.

Durante la breve audiencia, su exesposa, Asa Ellerup, observó desde el fondo de la sala, inexpresiva y vestida de negro, junto a la hija de ambos, quien sostenía pañuelos en la mano.

Fuera del tribunal, Ellerup dijo que sus pensamientos estaban con las familias de las víctimas y calificó su pérdida de "inconmensurable".

En 2022, con un nuevo liderazgo, la Policía del Condado de Suffolk creó un grupo especial para investigar los asesinatos -incorporando a fuerzas del orden federales y locales-, lo que los llevó a Heuermann en seis semanas.

La policía actuó basándose en la descripción de un sospechoso que el compañero de una de las víctimas, Amber Costello, proporcionó en 2010, después de que ella tuviera un altercado con un cliente. El compañero, Dave Schaller, describió al cliente como un hombre corpulento que, según dijo, parecía "un ogro" y conducía una Chevrolet Avalanche de primera generación, un vehículo poco común.

Ese dato ayudó más tarde a los investigadores a localizar a Heuermann. A partir de ahí, analizaron los teléfonos desechables usados para contactar a las víctimas; los datos de torres de telefonía; y cabellos encontrados en los cuerpos de las víctimas que coincidían con el ADN encontrado en los restos de pizza que él había tirado.

En su sótano, según la policía, encontraron más pruebas, incluidos manuales que él mismo escribió en su computadora sobre cómo llevar a cabo los asesinatos.

(Imagen: Pool / James Carbone)

PURANOTICIA // BBC MUNDO

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