El Ministerio de Salud trasandino criticó a la entidad por intentar influir en la determinación del gobierno de Javier Milei, tras los contagios en el crucero MV Hondius.
A raíz de los contagios registrados en el crucero de lujo "MV Hondius" —embarcación que zarpó desde el puerto de Ushuaia, en Argentina—, el Gobierno de Javier Milei lanzó duros cuestionamientos contra la Organización Mundial de la Salud.
Específicamente, el Ministerio de Salud trasandino apuntó que la entidad busca "usar" este brote de hantavirus con el fin de "condicionar una decisión soberana" de la administración trasandina, la cual comunicó su retiro de la OMS en marzo pasado, replicando la medida adoptada por Estados Unidos a comienzos de año.
Mediante una declaración pública, la cartera sanitaria enfatizó que "la OMS vuelve a anteponer la política a la evidencia e intenta usar un evento sanitario extraordinario para condicionar una decisión soberana de la Argentina". Asimismo, el documento oficial argumentó que el actual escenario epidemiológico "demuestra que la cooperación técnica no exige subordinación política".
La respuesta de Buenos Aires surgió como reacción a las declaraciones previas del director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, quien había sugerido que tanto la Casa Blanca como la Casa Rosada podrían evaluar su retorno a la institución tras resultar "afectados" por la propagación de esta infección respiratoria, subrayando que a la enfermedad "no le importan" las "fronteras" ni "la política".
Durante una conferencia de prensa realizada horas antes, Tedros expresó que "creo que se replantearán sus decisiones porque pueden ver lo importante que es la universalidad para la seguridad sanitaria porque a los virus no les importa nuestra política, ni nuestras fronteras, ni todas las excusas que podamos tener".
Sobre el manejo específico de la emergencia por hantavirus, desde el Ministerio de Sanidad del país vecino garantizaron que mantienen "activo" un estricto "monitoreo epidemiológico preventivo". Además, confirmaron que continúan compartiendo datos con otras naciones y operando "junto a las jurisdicciones" con el objetivo de "reconstruir el recorrido de los primeros casos".
Siguiendo esa misma argumentación, la autoridad sanitaria rioplatense destacó la "capacidad técnica y decisión política" de la nación para "proteger la salud de la población". Por tal motivo, el ministerio recalcó que "sostiene la cooperación internacional cuando corresponde, incluyendo el vínculo técnico con la Organización Panamericana de la Salud, en el ámbito regional", todo esto "sin resignar la potestad de definir sus propias decisiones sanitarias".
En consecuencia, el escrito gubernamental plasma la postura categórica de la administración central, asegurando que el Estado argentino "no necesita pertenecer a la OMS para trabajar con otros países".
"La salud de los argentinos se defiende con gestión, capacidad técnica y decisiones propias", sentencia el comunicado oficial. A renglón seguido, el documento dispara que "los organismos internacionales financiados por todos, que respaldaron medidas sanitarias ruinosas y nunca revisaron seriamente sus errores, deberían explicar sus fracasos antes de pretender imponerle condiciones a un país soberano".
Todo este discurso es coherente con las justificaciones entregadas por la Casa Rosada al momento de concretar su salida de la OMS. En aquella oportunidad, el Ejecutivo trasandino acusó "profundas discrepancias" respecto al manejo global de la pandemia de COVID-19, fundamentando su retiro en la defensa de la "soberanía" del país en materias de salud.
PURANOTICIA