El acusado del ataque fue presentado este miércoles ante la justicia. Se trata de Hadi Alodid, un refugiado sudanés de 30 años, al que acusaron de intento de asesinato.
Otro brutal ataque con cuchillo ha vuelto a desatar una violenta oleada de protestas en Reino Unido, en las que familias enteras se vieron obligadas a huir aterrorizadas de sus hogares después de que encapuchados prendieran fuego a viviendas y vehículos en Belfast, la capital de Irlanda del Norte.
Los disturbios comenzaron el martes, después de que un video del atroz ataque a un hombre con un cuchillo en plena calle de Belfast, circulara ampliamente por las redes sociales.
En el video puede verse a un hombre arrodillado sobre otro, al que inmoviliza y ataca en la cabeza y el cuello con un cuchillo. Momentos después, varios transeúntes intentan separarlo de su víctima y se enfrentan a palazos hasta que llega la policía.
El acusado del ataque fue presentado este miércoles ante la justicia. Se trata de Hadi Alodid, un refugiado sudanés de 30 años, al que han acusado de intento de asesinato.
La víctima es un hombre de unos 40 años que ha sido identificado como Stephen Ogilvy y que recibió cuchilladas en los ojos, el cuello y la espalda. Se encuentra hospitalizado en estado grave y perdió un ojo.
El incidente desencadenó una serie de protestas en varias ciudades de Irlanda del Norte además de Belfast, entre ellas Londonderry, Antrim, Newtownabbey, Ballymena y Bangor.
También se produjeron algunas concentraciones en las ciudades escocesas de Glasgow, Edimburgo y Ayr, así como en Southampton, en Inglaterra.
Aunque algunas manifestaciones se desarrollaron de forma pacífica, otras derivaron en incendios de autos y viviendas, incluyendo ataques en barrios de población de origen migrante.
Los incendios intencionados afectaron a decenas de vehículos y viviendas, que convirtieron varios barrios de la capital norirlandesa en un escenario "apocalíptico", según la corresponsal de la BBC Sara Girvin.
Tres personas han sido detenidas por los disturbios por el momento, "y seguro que vendrán más", según informó el secretario de Estado de Seguridad, Dan Jarvis, en el parlamento británico.
En Belfast, un grupo de unas 100 personas encapuchadas derribaron puertas a patadas y rompieron ventanas al grito de "¡fuera extranjeros!" en varios puntos de la ciudad, tanto en el este como en el oeste.
Grupos de encapuchados prendieron fuego a automóviles particulares, vehículos policiales y un autobús, y las llamas acabaron afectando a varias viviendas.
"Incendiaron vehículos en la calle, lo que provocó que mi casa se incendiara, mientras unos hombres enmascarados derribaban las puertas", le dijo a la BBC un vecino de la calle Lendrick, en el este de Belfast.
Familias enteras tuvieron que ser evacuadas de sus hogares antes de que fueran devorados por el fuego, entre ellos un bebé de dos meses.
La semana pasada, el escándalo en torno de la muerte por apuñalamiento de un joven de 18 años en Southampton, que falleció esposado por la policía mientras pedía ayuda porque no podía respirar, también desató violentas protestas en las que hubo un componente antiinmigración.
Como en ese caso, figuras de la ultraderecha británica como Tommy Robinson, se apresuraron a compartir en X, la red social de Elon Musk, el video de la agresión, haciendo un llamado a salir a las calles para protestar contra otro ataque de un "invasor contra nuestro pueblo".
Estas publicaciones fueron luego reposteadas por el propio Musk a sus 240 millones de seguidores, con un mensaje: "¡¡Solo si protestamos repetidamente y en voz alta habrá algún cambio!!".
El año pasado Irlanda del Norte fue testigo de brotes de violencia contra los migrantes después de que dos menores fueran acusados de agresión sexual contra otra menor.
La familia de Stephen Ogilvy, el hombre acuchillado, afirmó encontrarse "completamente devastada por este horrible ataque", y agradeció a los vecinos que se enfrentaron al agresor y le salvaron la vida.
También rechazaron los disturbios de la noche anterior, aseguraron que la protesta pacífica era "la única vía para avanzar" y valoraron el papel de "muchos inmigrantes que aportan una contribución muy valiosa a nuestro país".
Líderes políticos británicos, entre ellos el primer ministro Keir Starmer, han hecho un llamado a la calma, calificando los incidentes de inaceptables.
"No hay justificación alguna para la violencia y los disturbios que hemos visto amenazar a nuestras comunidades, ni para quienes los han incitado, ya sea en Internet o en cualquier otro lugar", afirmó Starmer en una publicación en X.
El primer ministro añadió que era "evidente" que se había atacado a personas por su origen "y no lo voy a tolerar", dijo, añadiendo que quienes están detrás de la violencia "sufrirán todo el peso de la ley".
Michelle O'Neill, la primera ministra de Irlanda del Norte, calificó de "auténtica barbarie" lo que describió como "grupos de hombres enmascarados que obligaban a las familias a abandonar sus hogares prendiéndoles fuego", dijo tras el estallido de los disturbios.
"El ataque en el norte de Belfast fue atroz e inaceptable, pero se están produciendo peligrosos intentos de aprovecharlo para atacar a personas inocentes", añadió.
El Servicio de Bomberos y Rescate de Irlanda del Norte informó que recibió 256 llamadas y tuvo que intervenir en 62 incidentes en la tarde y noche del martes, en su mayoría en la región del Gran Belfast.
(Imagen: PA MEDIA)
PURANOTICIA // BBC MUNDO